Atlántico Norte: Estados Unidos intenta abordar un petrolero ruso en aguas internacionales

Fuerzas de seguridad de Estados Unidos llevan adelante un operativo para interceptar y abordar al tanquero ruso Marinera en el océano Atlántico Norte. Imágenes difundidas por el portal RT muestran un helicóptero volando a muy baja altura sobre la embarcación, en lo que sería la antesala de una incautación. La agencia Reuters citó a dos…

Fuerzas de seguridad de Estados Unidos llevan adelante un operativo para interceptar y abordar al tanquero ruso Marinera en el océano Atlántico Norte. Imágenes difundidas por el portal RT muestran un helicóptero volando a muy baja altura sobre la embarcación, en lo que sería la antesala de una incautación.

La agencia Reuters citó a dos funcionarios estadounidenses que confirmaron que la Guardia Costera, junto con el Ejército de EE.UU., participa del operativo con el objetivo de tomar control del petrolero.

La empresa rusa BurevestMarin, propietaria del buque, había advertido un día antes sobre esta situación. En un comunicado, aseguró que el Marinera es una embarcación civil que navega sin carga y que desde hace tiempo es perseguida por la Guardia Costera estadounidense. Según la compañía, el capitán intentó en reiteradas oportunidades informar la identidad y el carácter civil del buque, sin obtener respuesta, mientras continuaba la vigilancia aérea mediante aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada norteamericana.

BurevestMarin sostuvo además que, en base a información de fuentes públicas, Estados Unidos planea interceptar la nave de manera inminente. En ese marco, pidió a las autoridades estadounidenses “actuar con moderación y permitir una resolución pacífica conforme al derecho marítimo internacional”, advirtiendo sobre los riesgos que implica una maniobra de este tipo en condiciones climáticas adversas.

Desde Moscú, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia expresó su preocupación por lo que calificó como una atención “creciente y desproporcionada” de la Armada de EE.UU. sobre el petrolero ruso, que se encuentra navegando en aguas internacionales a unos 4.000 kilómetros de la costa estadounidense.

La Cancillería rusa remarcó que la persecución se extiende desde hace varios días y cuestionó el accionar de Washington. “Esperamos que los países occidentales, que declaran su compromiso con la libertad de navegación en alta mar, comiencen a aplicarlo también en sus propias acciones”, señaló el comunicado oficial.