Trenel: “Los préstamos fueron para defender los empleos”

La paralización de la planta de faena del Frigorífico General Pico en la localidad de Trenel generó una fuerte preocupación entre los trabajadores y también en las autoridades municipales, ante el impacto social y económico que provoca en toda la región. El intendente Horacio Lorenzo estimó que la situación afecta a alrededor de 450 empleados…

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La paralización de la planta de faena del Frigorífico General Pico en la localidad de Trenel generó una fuerte preocupación entre los trabajadores y también en las autoridades municipales, ante el impacto social y económico que provoca en toda la región. El intendente Horacio Lorenzo estimó que la situación afecta a alrededor de 450 empleados y confirmó que circulan versiones sobre deudas de la empresa con productores locales y prestadores de servicios.

“El impacto de la crisis económica en los frigoríficos llegó a Trenel. Todos los días escuchamos de empresas con problemas y lamentablemente nosotros no zafamos”, señaló el jefe comunal en diálogo con Radio DON. Indicó que la empresa tendría deudas con productores de Trenel y Eduardo Castex y que desde hace varios meses no estaría abonando el servicio de lavado de ropa.

El Frigorífico General Pico mantiene además una deuda superior a los 9.000 millones de pesos con el Banco de La Pampa, catalogada en “seguimiento especial” según la central de deudores del Banco Central. En General Pico también se menciona la posibilidad de una venta o alquiler de la planta al Frigorífico Gorina, lo que permitiría una eventual reanudación de la actividad en febrero.

Lorenzo remarcó que el cese de faena “es un gran problema regional”. “En Trenel hay entre 240 y 250 empleados, y después están los de General Pico y los que vienen de La Maruja, Arata y otras localidades. En total, estimo que son unos 450 trabajadores”, explicó. Agregó que la situación también perjudica a emprendimientos locales, como el lavadero industrial de ropa del municipio, que no cobra el servicio desde hace meses y hoy se encuentra sin actividad.

Durante enero, la empresa licenció a su planta de trabajadores y les informó que percibirán un salario de 500 mil pesos, además de la carne semanal prevista por convenio. “Con ese monto pagan la luz, el gas y con suerte el alquiler. Si no tienen una changa, no les alcanza para comer”, advirtió el intendente.

Pese al escenario crítico, Lorenzo expresó cierto grado de expectativa. “Es una empresa que invirtió muchísimo dinero, tiene todo robotizado en el desposte y el empaquetado. No creo que la dejen paralizada. No estaba en decadencia, sino que había crecido mucho. Por eso esperamos que se recupere o que aparezcan interesados en hacerse cargo”, sostuvo.

Respecto a una posible reanudación de la actividad, aclaró que no hay información oficial. “Se dicen muchas cosas. Los comentarios indican que podrían arrancar en febrero, pero no tenemos certezas. Desde la empresa no nos informan porque están negociando”, señaló.

El jefe comunal también destacó el efecto en cadena que genera la paralización. “Los más perjudicados son los trabajadores, pero también los productores que no cobraron su hacienda, el comercio local y todo el movimiento económico que rodea al frigorífico, que hoy está totalmente paralizado”, indicó.

Consultado sobre si la situación era previsible, Lorenzo consideró que no fue una sorpresa. “Desde que bajó el consumo y se agravaron los problemas con China, era un escenario posible. Uno deseaba que no pasara, pero esto es cíclico. Algunas políticas exteriores terminan generando estos inconvenientes y siempre paga el más necesitado, que es el obrero”, reflexionó.

Finalmente, confirmó que los rabinos que supervisaban la producción kosher se retiraron de la localidad. “Se fueron, porque si entra otro frigorífico trabajará con otro grupo. Nos habían dejado sin casas porque alquilaron todo, pero ahora ya no están”, concluyó.