Durante más de una hora el tránsito vehicular estuvo interrumpido en la semipeatonal de la calle 9 de Julio, entre Avellaneda y Pellegrini, tras un nuevo siniestro vial protagonizado por una camioneta que terminó encajada sobre dos bolardos de cemento.
El hecho ocurrió en la media mañana de ayer, casi frente a los cajeros del Banco de La Pampa, cuando una Ford Ranger blanca impactó contra uno de los mojones y quedó literalmente montada sobre ambos obstáculos, lo que obligó a cortar la circulación en la zona hasta poder retirar el vehículo.
Testigos del episodio señalaron que el conductor llevaba a su perro sobre la falda y que un movimiento brusco del animal habría provocado la maniobra que derivó en el choque. En imágenes aportadas por transeúntes se pudo observar al can en la parte inferior del asiento del conductor.
Desde la Policía confirmaron el incidente, aunque aclararon que las causas aún no están debidamente establecidas. También indicaron que no hubo personas heridas y que el corte de tránsito fue preventivo mientras se trabajaba para liberar la camioneta.
La remoción del vehículo resultó compleja. En un primer intento intervino una grúa, pero no logró destrabarla debido a que la rueda delantera izquierda estaba apoyada sobre un bolardo y la trasera del mismo lado trabada contra otro. Finalmente, un auxilio mecánico utilizó un críquet hidráulico para levantar la camioneta y desplazarla hacia un costado, permitiendo restablecer la circulación tras un largo rato.
Como ocurre cada vez que se registran episodios similares, el hecho reavivó el debate entre vecinos y automovilistas. Algunos apuntaron contra la imprudencia y las distracciones al volante, ya sea por el uso del celular, falta de atención o, como en este caso, por conducir con una mascota suelta dentro del vehículo. Otros, en cambio, volvieron a cuestionar la presencia de los bolardos, a los que consideran peligrosos tanto para conductores como para peatones.
Varios automovilistas señalaron que prefieren evitar la zona porque los mojones no siempre son visibles, especialmente desde vehículos altos o al intentar girar en las esquinas. También se escucharon propuestas para reemplazarlos, al menos en algunos sectores, por elementos más flexibles que reduzcan los daños ante un impacto.
Mientras no se avance en una solución, los vecinos advierten que este tipo de choques seguirá repitiéndose en la semipeatonal, con las consecuentes demoras y riesgos para quienes circulan por el lugar.

