El intendente Leonel Monsalve vetó la ordenanza de “emergencia hídrica” aprobada por los bloques opositores en el Concejo Deliberante y difundió un extenso comunicado en el que expuso diez fundamentos para justificar su decisión, además de cuestionar el accionar de concejalas y concejales que impulsaron la iniciativa.
En el texto, el jefe comunal reconoció que el servicio de agua en la ciudad es deficiente y que existen problemas históricos vinculados a cortes, baja presión y dificultades que impactan en la vida cotidiana de la población. Sin embargo, sostuvo que la ordenanza vetada no aborda el problema de fondo y que propone soluciones temporales que no resultan responsables desde el punto de vista del uso de los recursos públicos.
Monsalve señaló que la norma impulsaba la entrega de bidones y el uso de camiones cisterna, medidas que consideró “parches momentáneos”, y afirmó que esos fondos deberían destinarse a inversiones estructurales como bombas, recambio de cañerías y mejoras permanentes del sistema de agua. También cuestionó que la ordenanza exigiera la utilización de un presupuesto que no fue tratado ni aprobado y que no se explicara de dónde saldrían los recursos para financiar lo solicitado.
Entre los fundamentos, el intendente indicó que la propuesta incluía la creación de una mesa de Responsabilidad Social Empresarial, cuando —según afirmó— las empresas ya colaboran con el municipio mediante asesoramiento técnico y aportes vinculados al sistema de agua. Además, acusó a la oposición de desconocer el trabajo realizado por el Ejecutivo, al sostener que en los últimos dos años se invirtió en personal, estudios técnicos, bombas, cañerías, maquinaria y horas extras, con tareas operativas permanentes para sostener y mejorar el servicio, pese a la limitación del recurso hídrico.
Otro de los puntos destacados fue que los reclamos vecinales se atienden de manera personal en las distintas áreas municipales y que se habilitó una línea directa de WhatsApp para brindar respuestas rápidas y soluciones personalizadas en la mayoría de los casos. Monsalve también cuestionó el momento elegido para presentar la iniciativa, al señalar que se hizo a mediados de enero, pese a que se trata de un problema de larga data, y aseguró que durante 2025 no existió un trabajo articulado ni acercamientos de los concejales con los equipos del área de Obras.
El comunicado también apuntó a que la ordenanza proponía asistencia sin criterios definidos, al solicitar la intervención con bidones y camiones cisterna sin especificar a quiénes asistir ni bajo qué parámetros, y sin informes sociales o económicos. En ese sentido, recordó que el área de Gestión Social ya brinda asistencia tras evaluaciones y relevamientos previos.
Monsalve remarcó además que, mientras desde la oposición se exige “trabajar en el tema”, los equipos municipales recorren diariamente viviendas, realizan reparaciones y reemplazos de bombas, cañerías y sistemas eléctricos, y que el Ejecutivo presentó durante dos años proyectos técnicos ante la Provincia para obtener financiamiento, como ocurre en otras localidades.
En uno de los pasajes más duros, el intendente habló de responsabilidades compartidas y señaló que muchos de los ediles que hoy reclaman formaron parte de gobiernos anteriores que tampoco resolvieron el problema hídrico, incluso contando con obras de gran magnitud. Finalmente, sostuvo que la ordenanza se basó en “suposiciones irreales” sobre los recursos disponibles, al asumir que el municipio cuenta con fondos para obras millonarias que dependen del financiamiento provincial, en un contexto agravado por la incertidumbre económica y la falta de definiciones sobre Medanito, principal motor económico de la localidad.

