Fútbol: River sufrió en El Monumental y fue goleado por Tigre

River jugó su peor partido en años y Tigre lo pasó por arriba: aplastante e histórico 4 a 1 en el Monumental, por la fecha 4 del Torneo Apertura 2026, que ahora tiene al Matador como líder. Tiago Serrago, David Romero y Nacho Russo, en dos ocasiones, anotaron los goles del conjunto de Victoria, que…

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River jugó su peor partido en años y Tigre lo pasó por arriba: aplastante e histórico 4 a 1 en el Monumental, por la fecha 4 del Torneo Apertura 2026, que ahora tiene al Matador como líder.

Tiago Serrago, David Romero y Nacho Russo, en dos ocasiones, anotaron los goles del conjunto de Victoria, que aprovechó los infinitos errores del Millonario y hasta pudo hacer más goles en un estadio que, como a fines de 2025, explotó contra los jugadores.

El Millonario dominó la pelota desde el inicio, pero no pudo hacer nada con ella. Los primeros 5 minutos parecían mantener la dinámica del positivo comienzo de año, pero el empuje de Fausto Vera y Juanfer Quintero no impactó en el juego ni en el resultado y, a la primera de cambio, el Matador abrió el marcador.

El gol de Tiago Serrago a los 6 minutos, cumpliendo con la ley del ex -de hecho, su pase le pertenece a River, que lo volvió a ceder-, fue un anticipo de lo que sería un eterno partido para el equipo de Marcelo Gallardo: el Rulo Romero, que venía de ser figura contra Racing, peleó, le ganó a Rivero y habilitó al ex Aldosivi, a las espaldas de Viña.

Serrago recibió solo y, con fortuna, por un desvío justamente en el lateral uruguayo, descolocó a Beltrán y lo batió por primera vez en 2026.

El nerviosismo, de un momento para el otro, se apoderó del local, que empezó a retener la pelota sin claridad y, 10 minutos después, ya perdía 2 a 0: tras un error de Qunitero, Romero recuperó, jugó con Nacho Russo, que dejó pintado a Rivero y le devolvió la pared a su compañero de ataque, para que este definiera de gran manera y ampliara la ventaja del Matador.

Hasta el momento, el conjunto de Diego Dabove tan solo había atacado dos veces, aprovechando su velocidad en transiciones y la potencia de sus atacantes para lastimar mucho al Millonario, que no podía encontrarle la vuelta al partido.

Remates de Salas, atajado por Zenobio, y Galván, directo al travesaño, fueron las únicas chances claras de un equipo que no podía desactivar el orden rival por abajo y, entonces, se limitaba a tirar centros imprecisos que ni Salas ni Colidio, que siguen de mala racha, podían aprovechar.

Pero lo que del otro lado habían sido dos ataques aislados, con el correr del primer tiempo se convirtieron en un bucle: River quedando muy mal parado por izquierda, con Viña y Rivero protagonizando una noche para el olvido, y Tigre quedando a punto de pasar a golear.

Con Serrago, Romero y Russo como protagonistas, el elenco de Victoria le generaba muchísimos dolores de cabeza al equipo de Núñez, que no perdía por más goles por la falta de puntería de la visita, que se topó en un par de ocasiones con Beltrán y en otras con su imprecisión al patear.

Los silbidos de gran parte del Monumental al finalizar el primer tiempo no solo eran esperables, sino que volvían a recordar, una vez más, a un River que parecía mejorado en el comienzo del Apertura: casi 75% de posesión y una derrota más que merecida.

El Muñeco realizó un cambio de cara al complemento, Acuña por Viña, pero un inicio mínimamente prometedor, con más empuje que fútbol, volvió a quedar opacadísimo por otro golpe, este letal, como si de una daga se tratara.

Aníbal Moreno jugó rápido un tiro libre defensivo y Nacho Russo lo interceptó en el borde del área: control, definición antes de la llegada de Moreno y Beltrán y goleada de Tigre en Núñez.

Todo lo que podía ser malo para River, era aun peor, confirmando lo que se veía desde el principio del partido: una noche realmente para el olvido y eterna en todo sentido.

Y sobre llovido, mojado, porque a los 59′ Fausto Vera fue expulsado, en un fallo del árbitro Zunino que pareció algo exagerado después de que el volante cometiera falta arriba.

A falta de media hora para el cierre, lo único que parecía esperar River era el final del partido, mientras Tigre seguía llegando, ahora con más espacios, y la hinchada reprobaba a viva voz a los futbolistas reemplazados.

El 4-0, de Russo, tras otra corrida de Romero, fue lo que terminó de colmar la paciencia del Estadio Antonio Vespucio Liberti, que pasó de la bronca a la explosión, al ritmo del clásico ‘jugadores’. Porque el local seguía quedando mal parado en cada retroceso, ahora en inferioridad numérica, y más goles estaban al caer.

De hecho, Romero perdonó en la definición y solo por eso Tigre no anotó el quinto, algo que logró en 2010, en el último partido de Gallardo con la banda roja, aunque ese día Ángel Cappa, por los cinco goles recibidos en el primer tiempo, lo dejó en el banco.

Los últimos 15′, con el cotejo definido, muchos cambios -en la visita entró el Pity Martínez, que en la previa fue homenajeado y ovacionado- y un clima caliente fueron anecdóticos: posesión algo más repartida y pocas chances de gol.

River no recibía cuatro goles en Núñez desde el 11 de diciembre de 2016, cuando Boca le ganó 4 a 2.

Y parecía que iba a ser el primer 0-4 desde 2010, pero un fantástico remate de Lautaro Rivero, a los 89′, se convirtió en el gol del honor, justo cuando la gente se levantaba para expresar su apoyo en el marco de una noche dificilísima. Castaño, de tiro libre, estuvo cerca del 4-2, lo últlimo antes de otra tanda de silbidos al unísono.

Con este resultado, Tigre extendió su invicto, alcanzó los 10 puntos y es, al menos hasta que juegue Independiente Rivadavia, el único líder de la Zona B, que tiene a River en el tercer lugar, con 7 unidades.

Los próximos desafíos del Matador son Aldosivi, en casa, y Claypole, por Copa Argentina, mientras que el Millonario visitará a Argentinos y luego tendrá el choque copero con Ciudad de Bolívar.