Santa Rosa será escenario este miércoles de una movilización unitaria de las centrales sindicales en rechazo a la reforma laboral que impulsa el gobierno nacional de Javier Milei y que podría obtener media sanción en el Senado en las próximas horas.
La Confederación General del Trabajo (CGT) local y las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA de los Trabajadores y CTA Autónoma) confirmaron que marcharán juntas desde las 19 en la plaza San Martín. Mientras las CTA convocan además a un paro, la CGT ratificó que su adhesión será únicamente a través de la movilización, una diferencia que generó tensiones internas pero no impidió la convocatoria conjunta.
El rechazo sindical se da en un contexto de negociaciones contrarreloj en el Congreso. El Ejecutivo anunció 28 modificaciones al proyecto original de reforma laboral para destrabar apoyos en la Cámara Alta. La iniciativa es encabezada por la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, con el aval del presidente Milei, y se votaría por capítulos.
Entre los puntos más sensibles figura el impacto fiscal sobre las provincias, especialmente por cambios en el Impuesto a las Ganancias a las Sociedades, que según estimaciones oficiales podría quitarles más de 5 mil millones de dólares anuales. Tras el reclamo de gobernadores, el Gobierno introdujo ajustes parciales, aunque mantiene el núcleo de la reforma.
Desde el sindicalismo pampeano advirtieron que el proyecto implica un fuerte retroceso en derechos laborales. Carlos Urmente, de Utelpa y la CTA de los Trabajadores, señaló que “esta reforma afecta a todos los trabajadores y a todos los derechos conquistados”, y remarcó que la unidad de las centrales responde a la necesidad de frenar un avance que consideran regresivo.
Santiago Audisio, del gremio universitario ADU, afirmó que ambas CTA realizarán paro y movilización junto a la CGT, mientras que Walter Brandimarte, referente de la Corriente Clasista y Combativa y de la CTA Autónoma, fue aún más duro: sostuvo que la reforma “sería un suicidio para la clase obrera” y llamó a rechazarla en su totalidad por considerarla “antiobrera”.
Desde Utelpa, Rosana Gugliara alertó además sobre otros proyectos en debate que, según afirmó, profundizan el retroceso en derechos sociales, como una eventual reforma educativa. En la misma línea, distintos gremios cuestionaron la derogación de estatutos laborales específicos, como el del periodista, y la ampliación de condiciones que podrían afectar el derecho a huelga.
A nivel nacional, la CGT ya anticipó que, de avanzar el proyecto sin cambios sustanciales, no descarta medidas más duras e incluso la judicialización de la reforma. En La Pampa, la movilización de este miércoles busca expresar ese rechazo en la calle y sumar presión política frente a un debate que avanza en el Congreso, pero que encuentra una fuerte resistencia en el movimiento obrero.

