El Gobierno elimina el artículo sobre licencias por enfermedad y descomprime la reforma laboral en el Congreso

El Gobierno nacional decidió dar marcha atrás y eliminar el artículo 44 del proyecto de Reforma Laboral, que introducía recortes en salarios y plazos de las licencias por enfermedades y accidentes no laborales. La decisión fue adoptada tras una fuerte resistencia de bloques aliados, que habían advertido que no acompañarían la iniciativa si se mantenían…

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El Gobierno nacional decidió dar marcha atrás y eliminar el artículo 44 del proyecto de Reforma Laboral, que introducía recortes en salarios y plazos de las licencias por enfermedades y accidentes no laborales. La decisión fue adoptada tras una fuerte resistencia de bloques aliados, que habían advertido que no acompañarían la iniciativa si se mantenían esos cambios.

La confirmación llegó desde el Gabinete y desde espacios parlamentarios cercanos al oficialismo, luego de una jornada de negociaciones marcada por la presión política en Diputados. El artículo cuestionado había generado rechazo transversal por proponer una reducción de ingresos para trabajadores que atravesaran problemas de salud, incluso en situaciones comunes como enfermedades graves o accidentes fortuitos.

En los días previos, distintas bancadas aliadas al oficialismo libertario habían anticipado su negativa a votar la reforma tal como había sido aprobada en el Senado. El planteo fue claro: sin la eliminación del artículo 44, no habría quórum ni votos suficientes para avanzar.

Incluso la ministra y senadora Patricia Bullrich había deslizado que el texto sería modificado durante el tratamiento en la Cámara baja, aunque hasta último momento persistían dudas sobre si el cambio se haría por vía reglamentaria o mediante un nuevo dictamen. Finalmente, la eliminación directa del artículo se impuso como salida política para destrabar el debate.

La decisión se tomó en una semana clave para el oficialismo, atravesada por un clima de creciente tensión social. Este jueves, mientras el proyecto se encamina al recinto, la CGT convocó a un paro nacional de 24 horas en rechazo a la reforma laboral. Aunque no habrá movilización central, los gremios del transporte ya confirmaron su adhesión, lo que anticipa un fuerte impacto en la actividad.

Desde los bloques dialoguistas celebraron la marcha atrás. El jefe del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, sostuvo que “la mejor manera de lograr una ley de modernización laboral es dando de baja el artículo 44”. En la misma línea se expresó el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, quien afirmó que los diputados de Innovación Federal, Independencia y Elijo Catamarca no acompañarían ese punto del proyecto y remarcó que “nadie elige accidentarse o enfermarse”.

También desde Provincias Unidas habían advertido que no darían quórum si el texto no se modificaba. Su presidenta de bloque, Gisela Scaglia, había calificado el artículo como “invotable” y alertado que, de mantenerse, el oficialismo no alcanzaría el número necesario para sesionar.

El rechazo no era menor: la suma de los votos de PRO, Provincias Unidas y bloques federales, junto con los 93 diputados de Unión por la Patria, dejaba al oficialismo lejos del quórum. Con la eliminación del artículo, el Gobierno busca recomponer apoyos y asegurar el avance del proyecto, según coincidieron distintos análisis parlamentarios difundidos por Perfil.

El artículo 44 proponía alterar el régimen vigente de licencias por enfermedad inculpable o accidente no laboral, que actualmente garantiza el cobro del 100% del salario durante el período de licencia, con reserva del puesto de trabajo. Ese plazo es de hasta tres meses para trabajadores con menos de cinco años de antigüedad y de hasta seis meses para quienes superan ese tiempo.

La iniciativa del Senado introducía recortes significativos: el pago del 50% del salario si el empleador consideraba que la incapacidad se originó en una “actividad voluntaria y consciente” de riesgo, como la práctica deportiva, y del 75% en casos sin actividad riesgosa, como enfermedades comunes o accidentes imprevistos. Ese esquema fue el que finalmente quedó descartado ante la presión política y social que generó.