A poco más de dos meses de su inauguración en Santa Rosa, el hipermercado Maxi Carrefour continúa con la desvinculación de personal. “Todo el tiempo están echando a uno o dos empleados”, aseguró una de las personas despedidas en las últimas horas, en un clima de creciente incertidumbre entre los trabajadores.
La situación ya había comenzado a advertirse semanas atrás, cuando trascendieron los primeros recortes en la planta que Carrefour instaló en el predio de la Asociación Agrícola Ganadera, sobre la avenida Spinetto. En ese momento, fuentes del sector comercial señalaron que “habían sacado a dos o tres empleados” y advirtieron que el mercado local “no tiene demanda para otra gran superficie en esa zona”.
Desde el ámbito gremial ya se había encendido la alarma por las modalidades de contratación. Según denunciaron, la empresa incorporó alrededor de 117 trabajadores, pero todos con jornadas reducidas y bajo el esquema de banco de horas, una práctica considerada precarizante. El compromiso asumido por la firma era regularizar la situación y llevar al 70% del personal a jornada completa en un plazo de seis meses, algo que hoy aparece cada vez más lejano.
La continuidad de las desvinculaciones confirma los temores iniciales. “Se van desprendiendo del personal de a poco. No hay ventas y en todos los rubros se da esta sangría”, señalaron desde el sector. También cuestionaron las formas en que se comunican los despidos: “Llegan a trabajar y les dicen ‘no vengas más’. Es de una crueldad pocas veces vista, la gente queda paralizada y llorando. Cualquiera puede ser el próximo”.
En este contexto, los movimientos de la empresa son leídos como una anticipación de los beneficios que traerá la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. “Con el período de prueba extendido a seis meses, se van a quedar con la mitad”, opinan.
El Maxi Carrefour fue inaugurado el 12 de diciembre con la promesa de generar alrededor de cien puestos de trabajo, aunque hoy las proyecciones indican que el plantel podría reducirse a poco más de cincuenta empleados. La apertura ya había estado envuelta en polémica antes del corte de cinta, cuando una denuncia derivó en inspecciones de la Secretaría de Trabajo y Promoción del Empleo, que ordenó la suspensión del armado de la nave por condiciones inseguras para los operarios de la obra.

