Rosario Central le ganó 2-0 a Newell’s en una nueva edición del clásico rosarino, por la octava fecha del Torneo Apertura 2026, en el Estadio Marcelo Bielsa. Ángel Di María y Enzo Copetti anotaron para la visita.
El dueño de casa salió decidido a que no se note la diferencia de jerarquía y en los primeros minutos se notó la intención de raspar y suplir esas falencias con actitud. El Colo Ramírez y Luciano Herrera fueron el emblema de esa postura del conjunto del debutante Kudelka.
Sin embargo, Central lastimaba en cada hueco que encontraba. El local no podía dejar espacios porque los pases de Pizarro y Di María eran muy difíciles de controlar para la defensa.
A los nueve minutos se dio una doble jugada que podría haber marcado el camino del encuentro. Primero fue Fideo que la picó por sobre el arquero y se la sacaron en la línea. Desde ahí partió la contra, el error de Coronel y el mano a mano de Núñez, que en lugar de definir se la quiso dar a Ramírez, que fue bloqueado luego de rematar. Esa última y el palo del propio Núñez en la siguiente fue lo que despertó a los hinchas leprosos. Fue un gran inicio de Clásico.
La energía que ambos pusieron ese primer cuarto de hora hizo que luego el partido entre en una lógica meseta. Con la misma fuerza para disputar las divididas, pero tal vez con menos presión alta que en el inicio, Newell’s se las seguía arreglando para que el trámite se mantenga parejo.
Los minutos finales tuvieron a la visita como dueño total de la tenencia, pero sin lograr acercarse al arco de enfrente. El local sufrió el desgaste del arranque y tenía problemas para aguantar la pelota en ataque. Cada vez que recuperaba tardaba muy pocos segundos en perderla.
El inicio del complemento fue bastante parecido a los primeros instantes de la primera etapa. La Lepra haciendo el desgaste y complicando la salida de la visita, pero con Rosario Central siempre a un toque lúcido de generar peligro. Y el fútbol tiene cosas como estas. Después de algunos intentos fallidos de Newell´s llegó el primer avance visitante, una pelota pasada que bajaron entre dos y un remate potente de Ángel Di María. Sí, ese que parecía lesionado.
A Newell’s lo golpeó el gol. Ese orden con intensidad para recuperar se transformó en un lío a base de apuro y ansiedad. Los cambios no le trajeron demasiadas soluciones al local, que cada vez dejaba más espacios, pero no los encontraba enfrentese jugaba como si fuese el último minuto cuando todavía restaban más de 20.
Los tiempos los manejaba el Canalla y, sobre todo, gracias a un rendimiento fantástico de Franco Ibarra. El volante central fue decisivo cuando su equipo no la pasó bien y también lució cuando llegó la ventaja.
En uno de los tantos tiros de esquina que tuvo Central llegó el gol de Enzo Copetti para liquidar el encuentro a los 36′. El delantero metió la pierna derecha después de que la pelota quede picando en el área chica y desató el festejo.
Lo que le quedó al partido fue pura tensión que caía desde las tribunas y nervios en el equipo local. Se cantó en contra de jugadores y dirigentes y los espacios eran tantos que no fue goleada de casualidad. A Newell’s no le alcanzó con las ganas y perdió el Clásico por sexta vez consecutiva.
Rosario Central sigue angelado en los mano a mano con su rival histórico y con estos tres puntos se mete de lleno en zona de clasificación. En la próxima jornada, la décima, visitará a Argentinos Juniors.

