El gobierno de Venezuela finalmente liberó al gendarme argentino Nahuel Gallo, quien había sido detenido ilegalmente el 8 de diciembre del 2024.
El diálogo entre Argentina y Venezuela que derivó en la liberación de Gallo ocurrió por medio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), a través de gestiones entre Claudio “Chiqui” Tapia y Jorge Giménez, presidente de la Asociación de Fútbol Venezolana. El gendarme Gallo va a estar volando pronto hacia la Argentina acompañado por un comité de AFA, en el que no estará presente Tapia, ya que la Justicia le prohibió la salida del país en los últimos días.
El suboficial mendocino estuvo 448 días privado de su libertad en El Rodeo I, una cárcel de máxima seguridad controlada por la contrainteligencia militar venezolana. Su detención, calificada como desaparición forzada por la Casa Rosada, escaló en tensión tras revelarse detalles de su cautiverio en un contexto de ruptura diplomática total entre ambos países.
La liberación de Gallo se produjo en un contexto de intensa incertidumbre política y judicial en Venezuela, con la administración interina encabezada por Delcy Rodríguez enfrentando presiones internas, externas y una situación institucional convulsionada tras la detención de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.
La situación del efectivo se vio enmarcada en una crisis política regional donde los detenidos extranjeros suelen ser utilizados como moneda de cambio. Organizaciones de derechos humanos advirtieron que en El Rodeo I se vulneran garantías básicas y se impide la asistencia consular, operando el recinto como un centro de detención para perfiles considerados “sensibles”.

