Denuncian despidos encubiertos y vaciamiento en el INTA

“Los retiros voluntarios son despidos encubiertos”. Con esa definición, el secretario general de APINTA La Pampa, Roberto Maldonado, cuestionó la decisión del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de aprobar un Sistema de Retiros Voluntarios, impulsado por el Gobierno nacional de Javier Milei para achicar la estructura del organismo. La convocatoria estará abierta…

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“Los retiros voluntarios son despidos encubiertos”. Con esa definición, el secretario general de APINTA La Pampa, Roberto Maldonado, cuestionó la decisión del Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de aprobar un Sistema de Retiros Voluntarios, impulsado por el Gobierno nacional de Javier Milei para achicar la estructura del organismo. La convocatoria estará abierta durante treinta días corridos a partir del 1 de abril de 2026.

Maldonado advirtió que la medida está generando preocupación e incertidumbre entre los trabajadores y trabajadoras del organismo, ya que se están desarmando equipos técnicos y líneas de trabajo construidas durante años. “No sabemos qué hacer con este Gobierno, donde los salarios son cada vez más bajos y la mayoría de los compañeros busca un segundo trabajo. Es muy complejo lo que está pasando en el INTA”, afirmó en declaraciones radiales.

El dirigente sindical sostuvo que la situación laboral se deteriora de manera acelerada y apuntó directamente contra la política oficial. “Los trabajadores la estamos pasando muy mal. A este gobierno no le interesa la ciencia ni la técnica”, señaló. Además, recordó que quienes adhieran a los retiros voluntarios no podrán volver a trabajar en organismos del Estado durante un plazo de cinco años.

Desde el gremio remarcaron que existe un clima de fuerte malestar. “Estamos viviendo algo muy parecido a los años 90. Hay mucha incertidumbre y angustia”, expresó Maldonado, quien negó que haya resignación entre el personal. “Por supuesto que hay resistencia. Como gremio decimos con claridad que no queremos un INTA debilitado”, subrayó.

En ese sentido, advirtió que muchas de las tareas que se realizan en el organismo no pueden ser reemplazadas por tecnología. “Hay cosas que no se van a poder sustituir con Inteligencia Artificial. Nosotros estamos dispuestos a discutir cambios, reubicaciones o nuevas estrategias, pero no con menos personal ni con menos presupuesto”, sostuvo.

El ajuste forma parte del plan de recorte que el Gobierno nacional aplica sobre el Estado. Según datos de la Asociación de Trabajadores del Estado, el INTA cuenta actualmente con 5.791 empleados y la intención oficial sería reducir esa planta a unos 4.000. Desde el inicio de la actual gestión, entre retiros, cesantías, renuncias y jubilaciones, ya se registraron 878 bajas en el organismo.