La temporada de verano en el Parque Acuático de Winifreda registró la menor concurrencia y el nivel de consumo más bajo desde su apertura, en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo de las familias y el impacto de la crisis económica.
La intendenta de la localidad, Adriana García, calificó la temporada como “atípica” y explicó que la disminución de visitantes se debió principalmente a cuestiones económicas, aunque también influyeron factores climáticos.
“El parque tuvo la menor concurrencia y el menor consumo desde que se inauguró”, señaló la jefa comunal durante una entrevista con Radio DON. Según explicó, muchas familias priorizan hoy cubrir gastos básicos, lo que limita la posibilidad de destinar dinero a actividades recreativas.
García sostuvo que el fenómeno no es exclusivo de Winifreda y se repite en distintos puntos del país. “La gente no tiene poder adquisitivo. Hay un sector de clase media que está condicionado para disponer dinero para recreación”, afirmó.
Además, indicó que durante el verano hubo reiterados pronósticos de lluvia que finalmente no se concretaron, pero que igualmente influyeron en la decisión de muchos visitantes de no viajar.
La intendenta también recordó que en temporadas anteriores se había logrado extender el funcionamiento del parque durante más tiempo, algo que este año no ocurrió debido a la llegada anticipada del clima fresco. En ese sentido, adelantó que el cierre de temporada se realizará durante el próximo fin de semana largo.
Impacto en eventos populares
La caída del consumo también se reflejó en los Carnavales Tricolores de Eduardo Castex. El presidente del Club Estudiantil, Lucas Bruno, organizador del evento, reconoció que el público sigue asistiendo, pero gasta menos que en años anteriores.
“La gente gasta, pero gasta mucho menos que en otras épocas”, afirmó. El dirigente explicó que, ante la situación económica, se decidió mantener precios populares para evitar una caída mayor en la asistencia.
Este año la entrada al carnaval se fijó en 6.000 pesos, apenas mil pesos más que en la edición anterior, a pesar del aumento generalizado de los costos.
Según Bruno, la disminución del consumo se notó especialmente en las cantinas, algo que también ocurrió en otros eventos organizados por la institución, como el torneo nocturno de fútbol Copa The Mouse.
El dirigente explicó que, en términos nominales, los ingresos por ventas fueron similares a los del año pasado, pero al considerar la inflación la recaudación real resultó menor.
“Se adecúan los precios para que la gente pueda consumir, pero eso hace que las ganancias se reduzcan notablemente”, señaló.
En el caso de algunos productos, como los tradicionales pomos de nieve, se implementaron promociones para sostener el volumen de ventas. Según explicó, esa estrategia permitió vender una cantidad similar a la de ediciones anteriores, aunque con menor margen económico.
De acuerdo con los organizadores, la pérdida del poder adquisitivo de las familias se viene reflejando en distintas actividades sociales y recreativas desde el año pasado, una tendencia que durante este verano se profundizó.

