El intendente de 25 de Mayo, Leonel Monsalve, expuso ante un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados su anteproyecto para definir el futuro del área petrolera El Medanito, cuya concesión actual vencerá en junio. En ese marco, planteó diferencias con la iniciativa impulsada por el Ejecutivo provincial, que propone una operación transitoria a cargo de Pampetrol.
El jefe comunal explicó que su propuesta busca abrir el juego a una nueva licitación con condiciones más atractivas para empresas privadas. Según detalló, uno de los principales obstáculos del esquema anterior fue el nivel de exigencias económicas, como el bono de ingreso y el porcentaje de regalías, factores que —afirmó— desalentaron la participación empresaria.
En ese sentido, planteó la necesidad de revisar esos puntos clave. Entre las modificaciones, propuso reducir las regalías a valores cercanos al 15% y fijar un bono de ingreso más accesible, en torno a los 15 millones de dólares. Además, sugirió reemplazar el requisito de libre deuda ambiental por un plan de remediación con inversión, una alternativa que, aseguró, ya se aplica en otras jurisdicciones.
Monsalve remarcó que la prioridad para su localidad es sostener e incrementar la actividad económica a través de nuevas inversiones. Advirtió que un esquema sin desembolsos, como el que prevé la operación transitoria, podría derivar en una caída progresiva de la producción y, en consecuencia, en la pérdida de puestos de trabajo.
Actualmente, el área sostiene cerca de 380 empleos directos. Sin embargo, el intendente alertó que, sin un horizonte de inversión, esos puestos no estarían garantizados en el tiempo. También expresó preocupación por el impacto que tendrá en las finanzas municipales la reducción de regalías, que pasarían del 35% al 15%, lo que afectaría la capacidad del municipio para contener la demanda social.
Consultado sobre la posibilidad de que la firma Petroquímica Comodoro Rivadavia continúe operando el yacimiento, evitó pronunciarse en favor de una empresa en particular y rechazó versiones que lo vinculan con intereses sectoriales. En cambio, insistió en que el objetivo es generar condiciones para que múltiples actores puedan competir en igualdad de condiciones.
Respecto al rol de Pampetrol, consideró que la empresa estatal podría cumplir una función transitoria, pero cuestionó que no contemple inversiones durante ese período. En esa línea, sostuvo que dilatar el llamado a licitación podría agravar la situación productiva y laboral.
Finalmente, reiteró que el yacimiento continúa siendo atractivo para el sector privado, siempre que se adecúen las condiciones económicas a parámetros competitivos. Según afirmó, con reglas claras y costos razonables, habría interés de varias empresas en participar del proceso licitatorio.

