Fallida licitación de deuda y suba del riesgo país reavivan dudas del mercado

La última licitación de deuda del Gobierno nacional volvió a encender señales de alarma en el mercado financiero. Bajo la conducción del ministro de Economía Luis Caputo, el Tesoro no logró alcanzar los objetivos previstos y el riesgo país registró una nueva suba. El indicador trepó un 3,9% y cerró en 634 puntos, reflejando la…

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La última licitación de deuda del Gobierno nacional volvió a encender señales de alarma en el mercado financiero. Bajo la conducción del ministro de Economía Luis Caputo, el Tesoro no logró alcanzar los objetivos previstos y el riesgo país registró una nueva suba.

El indicador trepó un 3,9% y cerró en 634 puntos, reflejando la persistente falta de confianza de los inversores en el rumbo económico. En ese contexto, el Gobierno buscó financiamiento en dólares dentro del mercado local para evitar recurrir a plazas internacionales, pero los resultados quedaron por debajo de lo esperado.

En la segunda vuelta de la licitación, apenas se colocaron 34 millones de dólares del bono Bonar 2028, muy lejos de los 100 millones que se pretendían captar. Este resultado se suma a señales previas que muestran una menor disposición del mercado a convalidar las tasas ofrecidas.

El economista Hernán Letcher advirtió que la capacidad de financiamiento en dólares comienza a mostrar límites, mientras que Ricardo Arriazu puso el foco en la falta de confianza como eje central del problema económico. “Cuando hay incertidumbre, la gente no demanda pesos: demanda dólares”, resumió.

En paralelo, los distintos tipos de cambio registraron subas. El dólar blue cerró en torno a los $1.425, mientras que las cotizaciones financieras también mostraron incrementos, en un contexto de mayor tensión cambiaria.

Otro dato que preocupa es el frente externo. La cuenta corriente volvió a registrar déficit en febrero, acumulando cinco meses consecutivos en rojo. A esto se suma la salida de capitales, que solo en ese mes superó los 2.100 millones de dólares.

Además, el tipo de cambio real continúa apreciándose, lo que implica una pérdida de competitividad frente a otros países, en un escenario donde las monedas de socios comerciales se devalúan.

En conjunto, estos indicadores reflejan un panorama económico frágil, donde la estrategia oficial enfrenta dificultades para sostener el financiamiento y recuperar la confianza del mercado.