La Adela: advierten riesgo de colapso en el puente sobre el río Colorado

El puente ubicado sobre la Ruta Nacional 22, que une La Adela con la ciudad rionegrina de Río Colorado, volvió a encender las alarmas por su estado estructural. Se trata de una conexión clave con la Patagonia que, según especialistas, presenta un deterioro avanzado y un riesgo concreto para quienes lo transitan. De acuerdo a…

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El puente ubicado sobre la Ruta Nacional 22, que une La Adela con la ciudad rionegrina de Río Colorado, volvió a encender las alarmas por su estado estructural. Se trata de una conexión clave con la Patagonia que, según especialistas, presenta un deterioro avanzado y un riesgo concreto para quienes lo transitan.

De acuerdo a informes técnicos, la estructura presenta grietas longitudinales y transversales de gran magnitud, desprendimientos de hormigón que dejan expuestas las armaduras de hierro y juntas de dilatación completamente destruidas. A esto se suma un dato preocupante: las vibraciones que genera el paso de camiones pesados indicarían que el material ya alcanzó su límite de resistencia.

Uno de los puntos más críticos es el peso que soporta diariamente. Aunque la normativa de la Dirección de Vialidad Nacional fija un máximo de 40 toneladas, en la práctica circulan vehículos que superan ampliamente ese límite. Incluso, la cartelería en el lugar permite cargas de hasta 60 toneladas, lo que —según especialistas— acelera el deterioro y aumenta el riesgo de colapso.

El experto en logística internacional Ricardo Partal Silva calificó la situación como un “diagnóstico alarmante” y cuestionó la falta de avances en obras ya proyectadas. En ese sentido, recordó que existe desde hace más de diez años un estudio técnico aprobado para construir un puente paralelo, pero nunca fue ejecutado.

Para el especialista, continuar utilizando la estructura en estas condiciones implica un riesgo extremo: advirtió que un eventual colapso no solo podría derivar en una tragedia humana, sino también en el aislamiento de la Patagonia, afectando el transporte de insumos, energía y el comercio.

La preocupación fue formalizada mediante una carta enviada al titular de la Dirección de Vialidad Nacional, en la que se detallan los daños estructurales y se advierte que la sobrecarga constante somete al puente a esfuerzos para los que no está preparado.

El planteo es claro: sin intervención urgente, una de las principales vías de conexión del país podría quedar fuera de servicio, con consecuencias económicas y sociales de gran magnitud.