La Justicia avanzó en la formalización de la causa contra dos adolescentes acusados de abusar sexualmente de un menor de edad durante el regreso en combi desde Santa Rosa hacia Winifreda, luego de un partido de fútbol de divisiones juveniles.
La audiencia se realizó en las últimas horas y estuvo encabezada por el juez Carlos Chapalcaz, con la participación de la fiscala de Género, Cecilia Molinari, y el defensor Juan José Hermúa, según indicaron fuentes vinculadas a la investigación.
Los imputados enfrentan cargos diferentes: el mayor de edad fue acusado de “abuso sexual infantil”, mientras que el menor, de 17 años, está imputado por “producción y distribución de material de abuso sexual infantil”.
Como medidas iniciales, el magistrado dispuso la prohibición de contacto con la víctima para ambos acusados y ordenó la apertura de sus teléfonos celulares. Además, se estableció que en el plazo de un mes se realizará el examen mental de los imputados y una revisión de las medidas adoptadas, en el marco de la Ley Penal Juvenil.
También continúan vigentes las restricciones impuestas previamente, y se requirió al club involucrado la presentación de un plan de trabajo que detalle si los jóvenes podrán retomar o no los entrenamientos.
Según el relato de la madre del menor denunciante, el hecho ocurrió el domingo 15 de marzo durante el regreso de un partido disputado en Santa Rosa. En la combi viajaban alrededor de 15 adolescentes, junto a dos profesores y el chofer.
De acuerdo a su testimonio, su hijo, que es suplente de la reserva del Deportivo Winifreda, se quedó dormido durante el trayecto. En ese contexto, uno de los jugadores habría cometido el abuso mientras otro lo filmaba.
La mujer sostuvo que el video fue posteriormente difundido en distintos grupos de WhatsApp de jugadores del club, lo que derivó en la viralización del contenido dentro de la localidad.
“Mi hijo se enteró de lo ocurrido al ver el video, porque en ningún momento se despertó”, afirmó.
Tras tomar conocimiento de la situación, las autoridades del club se comunicaron con la familia y resolvieron apartar a los dos jóvenes señalados, prohibiéndoles además el ingreso a las instalaciones. No obstante, la madre cuestionó la falta de un pronunciamiento público por parte de la institución.
A raíz del hecho, se radicó la denuncia en la Fiscalía de Santa Rosa, lo que dio inicio a la investigación judicial.
En el marco de la causa, la Policía de Winifreda llevó adelante allanamientos en los domicilios de los acusados, donde se secuestraron sus teléfonos celulares. También fueron entregados para peritaje los dispositivos de la víctima y de su madre.

