Un grupo de trabajadoras de la Cooperativa de Trabajo “Castex Recupera” expresó su malestar y angustia luego de la suspensión del convenio con el municipio, en medio de una fuerte polémica por el manejo de fondos públicos y el funcionamiento interno de la entidad.
Las mujeres aseguraron que fueron desvinculadas sin tener responsabilidad en los hechos que derivaron en la crisis. “No tuvimos nada que ver con lo que pasó y nos quedamos sin trabajo”, señalaron, al tiempo que manifestaron su preocupación por la falta de oportunidades laborales en la localidad.
Según denunciaron, durante los últimos meses la cooperativa funcionaba con irregularidades: afirmaron que tres personas realizaban efectivamente las tareas en la planta de reciclado, mientras que se liquidaban sueldos para cinco trabajadores. En ese sentido, apuntaron contra el presidente de la entidad, Hugo Bello, y su esposa, a quienes acusaron de percibir ingresos sin cumplir funciones.
De acuerdo a documentación oficial, el municipio transfirió más de 4,4 millones de pesos en agosto del año pasado para sostener el funcionamiento de la cooperativa, incluyendo salarios, honorarios profesionales, servicios y obligaciones impositivas. También indicaron que el asesor contable percibía un monto superior al de los propios trabajadores.
El conflicto se agravó tras un grave episodio ocurrido el 13 de abril, cuando un trabajador disparó contra Bello en medio de una discusión. Si bien el dirigente resultó herido, no sufrió lesiones de gravedad. Desde la cooperativa señalaron que existían problemas de convivencia laboral previos, aunque aclararon que nada justifica lo sucedido.
A raíz de este escenario, el municipio decidió suspender el convenio por seis meses. Según se informó oficialmente, el servicio será retomado en mayo con otros prestadores, lo que dejó sin empleo a las actuales trabajadoras.
Las afectadas cuestionaron la decisión comunal y apuntaron contra la intendenta Mónica Curutchet, al considerar que no se contempló su situación. También denunciaron que no se les permitió retirar materiales acumulados durante meses de trabajo.
Finalmente, sostuvieron que la cooperativa fue utilizada como una alternativa tras despidos ocurridos al inicio de la gestión municipal, y aseguraron que existían prácticas irregulares vinculadas a la recolección y comercialización de chatarra. “Nos mintieron en la cara. Éramos tres trabajando y cobraban cinco. Y ahora encima nos dejan sin trabajo”, concluyeron.

