Las acciones argentinas registraron fuertes caídas este jueves en Wall Street, en una jornada marcada por el derrumbe de Mercado Libre tras presentar un balance por debajo de las expectativas de los analistas.
Según informó Ámbito, los papeles de la compañía lideraron las pérdidas con una baja del 12,7% en Nueva York, arrastrando también a otros ADR argentinos que cerraron en terreno negativo.
En el mercado local, el índice S&P Merval cayó 2,3% y terminó la rueda en 2.769.126 puntos básicos. Medido en dólares, el retroceso fue del 2,4%.
Entre las acciones que más bajaron en la Bolsa porteña se destacaron Grupo Supervielle con una caída del 6,2%, Transportadora de Gas del Norte con un descenso del 4,4% y Transener que perdió 4,2%.
En Wall Street, además de Mercado Libre, también sufrieron fuertes retrocesos los ADR de Grupo Supervielle (-7,1%) e IRSA (-5,8%).
Bonos y riesgo país
A contramano de las acciones, los bonos soberanos argentinos cerraron con subas y el riesgo país descendió a mínimos de los últimos tres meses, luego de que la calificadora Fitch Ratings mejorara la nota de la deuda argentina.
Expectativas económicas
Por otra parte, el Banco Central de la República Argentina difundió el nuevo Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), donde analistas estimaron una inflación de 2,6% para abril, el mismo porcentaje previsto para la inflación núcleo.
Además, proyectaron para diciembre de 2026 un dólar oficial de $1.676 y una tasa TAMAR nominal anual del 22%.
En relación al crecimiento económico, el REM prevé que el Producto Bruto Interno tenga una mejora del 2,8% durante 2026 respecto del promedio de 2025.
Pagos demorados y cambios con el FMI
El informe también indicó que la deuda exigible de la Administración Central creció un 14% en términos reales durante el primer trimestre del año respecto al mismo período de 2025.
En marzo, la deuda saltó a $4,04 billones desde los $1,94 billones registrados en febrero, lo que implicó una postergación de pagos cercana a los $2 billones.
Por otra parte, tras la última revisión del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, la meta de superávit fiscal pasó del 2,2% al 1,4%, otorgándole al Gobierno un margen estimado en unos 4.700 millones de dólares.
Sin embargo, analistas privados advirtieron que el Ejecutivo deberá equilibrar la caída de ingresos tributarios con nuevos recortes del gasto público para cumplir con las metas acordadas.

