El constitucionalista sostuvo que la resolución judicial “desconoce totalmente la protección ambiental” y afirmó que, en causas de este tipo, corresponde aplicar los principios de prevención y precaución ambiental. Según explicó, cuando existe riesgo de daño irreversible sobre bienes naturales estratégicos, la Justicia debería intervenir de manera preventiva mientras se discute el fondo de la cuestión.
Gil Domínguez remarcó que el posible impacto sobre los glaciares implica una amenaza directa al acceso al agua y al ambiente sano, tanto para las generaciones actuales como futuras. En declaraciones periodísticas, señaló que “el daño a un glaciar es irreversible. Una vez que ocurre, ya está”.
También vinculó el tema con la situación hídrica pampeana y recordó que el río Colorado resulta fundamental para el abastecimiento provincial. “El único río que hoy tiene La Pampa es el Colorado”, indicó, en referencia a la importancia del sistema hídrico alimentado por deshielos cordilleranos.
Además, mencionó el histórico conflicto por el río Atuel con Mendoza y cuestionó el incumplimiento del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que fijó un caudal mínimo para el curso de agua. Según explicó, la provincia incluso llevó el reclamo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por la falta de cumplimiento de la sentencia.
Aunque Baric rechazó la cautelar para suspender la reforma de la ley, sí declaró procedente el amparo ambiental colectivo, por lo que ahora deberá analizar el fondo de la demanda presentada por la Provincia, la UNLPam, la Fundación Chadileuvú y la Asociación por los Ríos Pampeanos.

