El índice de irregularidad en los créditos pasó del 11,2% en febrero al 11,5% en marzo, marcando un nuevo récord desde 2004. El deterioro ocurre en un contexto de tasas de interés elevadas, pérdida del poder adquisitivo y menor dinamismo del crédito.
El ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el incremento de la mora al fuerte endeudamiento de las familias durante los últimos meses. Según explicó, muchas personas tomaron préstamos con tasas altas esperando que la inflación redujera el peso real de las cuotas, algo que finalmente no ocurrió.
En la misma línea, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, había reconocido tiempo atrás que una parte importante de los créditos personales se otorgó “a ciegas”, en un escenario que luego se agravó con la suba de tasas.
De acuerdo al informe, la morosidad familiar acumula 17 meses consecutivos de crecimiento y casi quintuplica los niveles registrados en octubre de 2024, cuando la irregularidad era de apenas 2,5%.
El deterioro también alcanzó a las empresas: la mora en créditos corporativos pasó del 2,9% al 3,1%, mientras que la irregularidad total del sistema financiero subió del 6,7% al 7%.
Además, el problema se extiende al sector no financiero, especialmente en billeteras virtuales y fintech, donde la morosidad de hogares superó el 30% durante marzo. Actualmente, ese segmento representa cerca del 17% del financiamiento total a familias.
El informe también advierte que el crédito en pesos al sector privado volvió a caer en abril en términos reales por cuarto mes consecutivo, en medio de tasas elevadas. Los préstamos personales bancarios mantienen una tasa nominal anual cercana al 68%.
En paralelo, los salarios registrados continúan perdiendo frente a la inflación. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos, los haberes crecieron 1,8% en febrero frente a una inflación del 2,9%, acumulando seis meses consecutivos de caída real.

