Córdoba: identificaron a 17 desaparecidos que estuvieron secuestrados en La Perla

El juez federal Hugo Vaca Narvaja informó que el Equipo Argentino de Antropología Forense logró identificar a 17 personas desaparecidas que habían estado secuestradas en el centro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba. La noticia fue comunicada durante una conferencia realizada en los tribunales federales cordobeses, con presencia de familiares de…

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El juez federal Hugo Vaca Narvaja informó que el Equipo Argentino de Antropología Forense logró identificar a 17 personas desaparecidas que habían estado secuestradas en el centro clandestino de detención La Perla, en la provincia de Córdoba.

La noticia fue comunicada durante una conferencia realizada en los tribunales federales cordobeses, con presencia de familiares de las víctimas. De las 17 identificaciones, se difundieron públicamente 16 nombres, ya que una de las familias pidió preservar la identidad.

Entre las personas identificadas se encuentran Graciela María de los Milagros Doldán, Juan Carlos Navarro, Néstor Guillermo Llelin, Adrián José Ferreyra, Marta Susana Ledesma Vera de Comba, Víctor Carlos Díaz, Ester Felipe de Mónaco, Luis Mónaco, Silvia del Valle Taborda, Nélida Noemí Moreno de Goyochea, José Luis Goyochea, Edelmiro Cruz Bustos, Rosa Cristina Godoy de Cruspeire, Carlos Cayetano Cruspeire, Oscar Segura Reineri y Gustavo Daniel Torres.

Los trabajos del EAAF se desarrollaron entre septiembre y noviembre del año pasado en una zona conocida como “La Loma del Torito”, donde se recuperaron alrededor de 1.200 fragmentos óseos.

Según trascendió, las tareas continúan y los especialistas retomaron recientemente nuevas excavaciones en el lugar.

El centro clandestino de La Perla funcionó entre 1976 y 1978 como uno de los principales centros de secuestro, tortura y exterminio de la última dictadura militar argentina. Se estima que por allí pasaron entre 2.200 y 2.500 personas detenidas-desaparecidas.

De acuerdo a testimonios incorporados en distintas causas judiciales, muchas víctimas eran ejecutadas y enterradas en fosas clandestinas cercanas. Años después, ante la inminente visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979, militares habrían realizado un operativo para remover cuerpos y ocultar pruebas.

Casi cinco décadas después, los restos recuperados continúan permitiendo reconstruir identidades y aportar respuestas a familiares que durante años sostuvieron la búsqueda de memoria y justicia.