Aunque el Gobierno busque por todos los medios posibles dar por terminado el escándalo por el patrimonio de Manuel Adorni, la Justicia sigue sumando medidas de prueba que comprometen al jefe de Gabinete. Ayer, el contratista Matías Tobar se presentó de manera espontánea en tribunales para aportar material que expone el gasto exorbitante en las remodelaciones de la casa del country Indio Cua y las presiones que habría recibido del funcionario antes de declarar. “Confiá en mí”, le pidió Adorni y le aseguró que la Justicia no encontraría los mensajes. “Por favor, que no me llamen”, respondió Tobar. Las revelaciones ratifican el intento por entorpecer la causa. Mientras trascendían las novedades judiciales, el funcionario volvió a recibir gestos de acompañamiento del presidente Javier Milei –se reunieron en Olivos– y del ministro Federico Sturzenegger.
En un intento por reforzar su testimonio anterior, el contratista amplió ayer su declaración y comprometió todavía más a Adorni. El empresario presentó nueva documentación y precisiones sobre las obras efectuadas en una propiedad del funcionario. Tobar entregó facturas, remitos y capturas de pantalla de conversaciones, todos elementos vinculados a las tareas de refacción realizadas en una vivienda situada en el country Indio Qua. Además, ratificó el monto global de la obra —calculado en USD 245.000— y sostuvo que los pagos se hicieron en dólares y en efectivo.
Según reveló A24, la documentación incluye compras de mobiliario por unos U$S 10.000 y la adquisición de un generador eléctrico valuado en U$S 9.100. La factura correspondiente a ese equipo fue emitida por Esteban Lizazo, concejal de La Libertad Avanza. Además, exhibieron otra factura por una bomba de agua abonada por U$S 3.096. También mostraron un remito presentado por la compra de ventanas por un valor de U$S 31.156.
En las conversaciones puede verse el nivel de gasto de Adorni. “Hay un aire (acondicionado) que funciona mal. Se puede arreglar”, le sugiere Tobar. A lo que el jefe de Gabinete responde: “No dejá, compro 6 nuevos”. Dinero, al vocero, no parecía faltarle.
Los chats además reflejan la insistencia de Adorni por intentar influir en la declaración del contratista ante la Justicia. Preocupado, le envía un audio en el que dice: “Te van a estar llamando de mi equipo así estamos alineados. Te pido perdón por el garrón”. Minutos después, Tobar le pide que no continúe insistiendo: “Por favor, que no me llamen. Me están quemando el coco”.
Consciente del problema judicial que podía ocasionarle ese mensaje, Adorni le pide que confíe en él. “Es un audio muy vulnerable. Yo te mando este audio que se borra y no se puede recuperar. Te van a estar llamando de un teléfono que no tiene nadie”, agrega. Los dos mensajes posteriores aparecen eliminados.
Fuente: Pagina12

