La Organización Mundial de la Salud (OMS) volvió a distinguir a Cuba por mantener de manera sostenida la eliminación de la transmisión materno-infantil del VIH y la sífilis, un logro sanitario que la isla alcanzó por primera vez en 2015 y que la convirtió en el primer país del mundo en obtener esa certificación.
El reconocimiento fue entregado por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y ratifica la continuidad de las políticas de salud pública implementadas por el país caribeño en materia de prevención y atención primaria.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel destacó que el sistema sanitario de la isla “continúa demostrando que la cobertura universal de salud, el compromiso político firme y una sólida atención primaria son pilares fundamentales para proteger a las embarazadas y a sus hijos”.
Actualmente, Cuba integra el reducido grupo de alrededor de veinte países y territorios que lograron eliminar estas enfermedades en recién nacidos, un resultado que las autoridades atribuyen al trabajo sostenido de los profesionales de la salud durante décadas.
El mandatario también volvió a cuestionar el bloqueo económico impuesto por Estados Unidos y sostuvo que las sanciones afectan el desarrollo del sistema sanitario y limitan las posibilidades de crecimiento en distintas áreas sensibles.
Participación en la Asamblea Mundial de la Salud
En paralelo, durante la apertura de la 79ª Asamblea Mundial de la Salud que se desarrolla en Ginebra, Cuba fue elegida integrante del Comité General de la Asamblea en representación de la región de las Américas.
La delegación cubana está encabezada por la viceministra primera de Salud, Tania Cruz, quien denunció ante el organismo internacional las consecuencias económicas y sociales derivadas de las restricciones impuestas por Estados Unidos.
Durante su exposición, la funcionaria afirmó que las dificultades energéticas y económicas impactaron sobre distintos indicadores sanitarios, entre ellos la mortalidad infantil y los tratamientos oncológicos pediátricos. A pesar de ese escenario, aseguró que el sistema de salud cubano continúa funcionando y busca reorganizarse para sostener la atención médica en todo el país.

