La última campaña apícola dejó resultados positivos para los productores de Doblas y la región, luego de un período anterior marcado por dificultades y bajos rindes. Desde la Cooperativa de Servicios Públicos de Doblas remarcaron que la actividad tuvo una importante recuperación y volvió a convertirse en un fuerte impulso para la economía local.
El presidente de la entidad, Jorge Páez, sostuvo que durante esta temporada se logró comercializar una importante cantidad de miel y señaló que los productores ya comenzaron con los trabajos de preparación de las colmenas para la próxima zafra.
Gran parte de la producción pampeana continúa destinada al mercado internacional. Según explicó, más del 90 por ciento de la miel producida en Argentina se exporta debido al bajo consumo interno.
Estados Unidos sigue siendo el principal destino de la miel argentina, concentrando la mayor parte de las exportaciones, mientras que el resto se distribuye entre países europeos y otros mercados alternativos.
Páez remarcó además que la apicultura tiene un rol clave para la economía de Doblas y localidades cercanas, ya que los ingresos generados por la actividad impactan directamente en el comercio y los servicios locales.
“El dinero queda dentro del pueblo”, resumió al explicar que muchos productores reinvierten lo obtenido en mejoras para sus viviendas, vehículos o actividades productivas, generando movimiento económico en distintos rubros.
También destacó que la actividad genera alrededor de 130 puestos de trabajo en la localidad, un número que consideró muy importante en el contexto económico actual.
A pesar del buen volumen de producción, el dirigente advirtió que los precios internacionales continúan siendo un desafío para el sector. Según indicó, el valor de la miel medido en dólares no acompaña el nivel de costos que enfrentan actualmente los productores.
En ese sentido, explicó que una cosecha abundante ayuda a compensar parcialmente esa situación, aunque reconoció que el sector sigue dependiendo de variables difíciles de controlar, como el clima y los precios internacionales.
De cara a la próxima campaña, los productores ya trabajan en el período de invernada de las colmenas, realizando tareas sanitarias y de alimentación para atravesar los meses más fríos.
Las expectativas ahora están puestas en las lluvias de primavera, consideradas fundamentales para lograr una buena floración y sostener una nueva cosecha positiva el próximo año.

