Una mujer de 45 años fue detenida en Mar del Plata acusada de integrar un circuito de préstamos ilegales y extorsión, luego de que una investigación judicial revelara que reclamaba el pago de 96 millones de pesos a una víctima que había solicitado un préstamo inicial de apenas un millón en 2023.
La causa se inició tras la denuncia de la persona afectada, quien había acordado devolver el dinero en ocho cuotas quincenales de 330 mil pesos mediante la firma de pagarés. Sin embargo, al registrarse los primeros atrasos en los pagos, la acreedora incrementó unilateralmente la deuda hasta alcanzar los 7 millones de pesos.
Con el correr de los meses, la situación se agravó. Ante la imposibilidad de afrontar los montos reclamados, la víctima entregó una camioneta Citroën Berlingo como parte de pago, aunque eso no frenó las exigencias económicas ni las amenazas.
Según la investigación, la acusada habría ejercido presiones constantes mediante llamados intimidatorios e incluso ataques armados contra la vivienda de la víctima. En ese contexto, el monto exigido continuó creciendo: primero llegó a 25 millones de pesos y finalmente ascendió a 96 millones bajo el argumento de intereses acumulados.
De acuerdo con la denuncia, la última exigencia consistía en la entrega de la escritura de un inmueble para cancelar definitivamente la supuesta deuda.
La gravedad del caso motivó la intervención del Gabinete de Extorsivos de la Delegación Departamental de Investigaciones, que reunió pruebas a través del análisis de comunicaciones telefónicas, comprobantes de pago, documentación informal y otros elementos vinculados a la operatoria.
Con las pruebas recolectadas, la Unidad Funcional de Instrucción Nº12, a cargo del fiscal Luis Ferreyra, solicitó allanamientos y la detención de la sospechosa, medida que se concretó este jueves.
Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron teléfonos celulares, una notebook, pagarés, registros de cobros y carpetas con datos de distintas personas. Además, encontraron 2.200 dólares, más de 1,2 millones de pesos en efectivo, relojes de alta gama y joyas de oro, elementos que ahora son analizados para determinar si pertenecen a otras posibles víctimas.

