Robots humanoides desfilaron por la pasarela junto a modelos humanas en un evento de moda realizado en Seúl, Corea del Sur.
La presentación, organizada por una empresa de tecnología, fue un show que combinó moda, inteligencia artificial y robótica aplicada al entretenimiento, y buscó mostrar cómo podrían convivir humanos y máquinas en actividades cotidianas, culturales y comerciales.
Durante el desfile, cada modelo estuvo acompañada por un robot humanoide vestido con un conjunto similar. Los androides caminaron por la pasarela, hicieron pasos de baile e interactuaron con el público.

La escena convirtió al desfile en una demostración de las capacidades actuales de la robótica aplicada a espectáculos, performances y experiencias de marca.
Robots con ropa diseñada a medida
La colección mezcló elementos futuristas con referencias a la estética espacial de los años 70. Entre las prendas hubo vestidos de seda, pantalones de pierna ancha y diseños inspirados en el estilo glam rock que popularizó David Bowie en aquella década.
Las prendas fueron adaptadas a la estructura de los androides y desarrolladas por Galaxy Corporation. La compañía planea lanzarlas comercialmente a finales de este año bajo la marca MACH 33.
El CEO de la empresa organizadora, Choi Yong-ho, explicó el concepto detrás de la propuesta: “Nos dimos cuenta de que los robots también necesitan vestir ropa”.
La idea apunta a un punto clave para la industria: a medida que los humanoides empiezan a aparecer en espacios públicos, espectáculos y servicios, su apariencia se convierte en parte de la experiencia. La ropa deja de ser solo una decisión estética y pasa a formar parte del diseño de interacción entre humanos y máquinas.
La robótica entra en la cultura popular
El evento llega en un momento de crecimiento para la robótica humanoide. Corea del Sur aumentó sus inversiones en inteligencia artificial y robots, con el objetivo de integrar estas tecnologías en distintos sectores de la economía, la cultura y el entretenimiento.
Los robots ya mostraron en distintas demostraciones que pueden ejecutar bailes coreografiados, competir en carreras y realizar movimientos complejos. Aun así, los sistemas totalmente automatizados basados en IA física todavía son poco frecuentes. Muchas de las presentaciones más llamativas dependen de programación previa o control remoto.
Ese límite marca una diferencia importante entre el espectáculo y el uso cotidiano. El desfile de Seúl mostró una imagen posible del futuro, con humanoides incorporados a una industria asociada históricamente con la creatividad humana, la puesta en escena y la identidad visual.

