La conducción de la CGT evalúa la posibilidad de impulsar una nueva medida de fuerza a nivel nacional luego de la reglamentación e implementación de la reforma laboral promovida por el Gobierno nacional. La central obrera considera que algunos aspectos de la normativa avanzan sobre derechos laborales y afectan la representación sindical.
El malestar sindical se profundizó tras conocerse los detalles del decreto reglamentario. Desde la CGT sostienen que la reglamentación excede los alcances previstos por la ley y denuncian que busca limitar herramientas históricas de defensa de los trabajadores.
Uno de los dirigentes que expresó públicamente la postura de la central fue el cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, quien cuestionó la aplicación de la normativa y aseguró que la organización mantendrá su rechazo tanto en el plano gremial como en el judicial.
Además de las posibles protestas y movilizaciones, la central obrera continúa impulsando acciones judiciales contra la reforma y sostiene denuncias ante la Organización Internacional del Trabajo, donde plantea presuntas vulneraciones a convenios vinculados con la libertad sindical y los derechos laborales.
La definición sobre un eventual paro general quedará en manos del Consejo Directivo de la CGT, que prevé reunirse en las próximas semanas para analizar el escenario político, económico y sindical. De avanzar la propuesta, sería una nueva escalada en el conflicto entre el movimiento obrero organizado y el Gobierno nacional.
La discusión en torno a la reforma laboral viene generando fuertes cruces desde comienzos de año. Diversos sindicatos realizaron movilizaciones y jornadas de protesta durante el tratamiento de la iniciativa, mientras que el Gobierno sostiene que los cambios buscan fomentar la creación de empleo y modernizar las relaciones laborales.

