El Gobierno nacional aprobó la adquisición de Telefónica por parte de Telecom, una de las operaciones más importantes del sector de las telecomunicaciones de los últimos años. Sin embargo, la autorización quedó sujeta al cumplimiento de una serie de condiciones destinadas a evitar una posición dominante en el mercado.
La resolución fue emitida por la Autoridad de Defensa de la Competencia sobre la base de informes técnicos que analizaron el impacto de la operación. Según se informó, las medidas buscan preservar la competencia y evitar una concentración excesiva en los servicios de telefonía móvil e internet.
Entre las principales exigencias figura la obligación de desprenderse de aproximadamente seis millones de clientes de telefonía móvil, junto con parte de la infraestructura asociada. La cesión deberá realizarse a favor de un nuevo operador que ingrese al mercado para equilibrar la competencia en distintas regiones del país.
Además, la compañía deberá reducir su participación en aquellos segmentos de internet fija donde supere determinados niveles de concentración y ceder parte de los activos vinculados a esos servicios.
La resolución también establece que la empresa deberá facilitar durante un período determinado el acceso del futuro competidor a infraestructura, sistemas y condiciones de interconexión necesarias para operar. A esto se suma la devolución de una porción del espectro radioeléctrico utilizado para los servicios móviles.
Tras conocerse la decisión, desde el grupo empresario manifestaron su desacuerdo con algunas de las condiciones impuestas y las consideraron excesivas. La compañía sostuvo que ya había presentado una propuesta alternativa de desinversión menor y argumentó que el tamaño alcanzado tras la operación resulta necesario para competir en un mercado que demanda fuertes inversiones tecnológicas.
Por su parte, especialistas en comunicación y regulación de medios señalaron que, pese a las condiciones impuestas, la operación permitirá a la empresa mantener una posición de relevancia en el mercado nacional de telecomunicaciones.
La compra de Telefónica por parte de Telecom representa una de las mayores reconfiguraciones del sector en Argentina y abre una nueva etapa en la competencia por los servicios de telefonía, internet y conectividad en todo el país.

