La cantidad de familias con dificultades para cumplir con sus compromisos financieros continúa en aumento y alcanzó en abril el nivel de morosidad más elevado de los últimos 20 años. De acuerdo con datos difundidos por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), el índice de irregularidad en los créditos destinados a hogares llegó al 12,1%, completando 18 meses consecutivos de crecimiento.
La cifra representa un incremento de 0,5 puntos porcentuales respecto de marzo y un salto de 8,4 puntos en comparación con abril de 2025, reflejando el deterioro que atraviesan numerosos hogares para afrontar el pago de préstamos y otras obligaciones financieras.
Pese a esta situación, desde el organismo monetario señalaron que el ritmo de crecimiento de la morosidad comenzó a desacelerarse durante los últimos meses, debido a que la expansión de la cartera de créditos en situación irregular muestra una tendencia de aumento menos pronunciada.
El fenómeno también impacta en las empresas. Según el informe oficial, la irregularidad en los préstamos al sector productivo alcanzó el 3,3%, mientras que el índice general de mora del crédito al sector privado llegó al 7,3%, con subas tanto en la comparación mensual como interanual.
Un relevamiento realizado por la consultora Analytica, sobre datos del BCRA y del INDEC, estimó que 5,3 millones de personas se encuentran actualmente en situación de mora tardía dentro del sistema financiero argentino. El número equivale a casi el 27% de quienes poseen algún tipo de financiamiento.
El estudio señala que existen alrededor de 19,8 millones de personas con créditos activos dentro del denominado sistema financiero ampliado, que incluye bancos, empresas fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de crédito, comercios de electrodomésticos y fideicomisos financieros.
La deuda total de las familias argentinas asciende a 74,2 billones de pesos, equivalente al 6,5% del Producto Interno Bruto (PIB). Del total financiado, más del 82% corresponde a entidades bancarias, mientras que las fintech concentran poco más del 10%.
Por otra parte, el financiamiento al sector privado en pesos registró una caída real del 0,9% durante abril, aunque en la comparación interanual todavía muestra un crecimiento del 8,5%. En contraste, los créditos otorgados en moneda extranjera aumentaron un 5% en el mes y acumulan una expansión cercana al 60% respecto del mismo período del año anterior.
Otro dato que refleja el deterioro de la capacidad de pago surge de un informe del Instituto Argentina Grande, que indicó que más de 3,3 millones de personas registraban en marzo atrasos superiores a un año en sus deudas. La cifra representa un incremento del 93% respecto de doce meses atrás y ubica a esos deudores dentro de la categoría considerada como irrecuperable por el sistema financiero.
Actualmente, cerca del 16% de los deudores registrados en entidades bancarias y no bancarias se encuentra en la situación más crítica de incumplimiento, un indicador que expone las dificultades económicas que atraviesa una parte importante de la población argentina.

