El Senado de la Nación no pudo llevar adelante la sesión prevista para ayer, luego de que no se alcanzara el quórum necesario en medio de tensiones políticas por el intento de interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a raíz de cuestionamientos sobre su patrimonio.
La sesión había sido convocada inicialmente para tratar pliegos de la Cancillería, designaciones judiciales y el proyecto de Propiedad Privada. Sin embargo, el debate sobre la eventual interpelación a Adorni se convirtió en el eje central de la jornada legislativa.
Según lo expuesto en el recinto, el conflicto se originó tras diferencias entre bloques opositores y el PRO respecto de las mayorías requeridas para avanzar con la iniciativa. La falta de acuerdo derivó en la caída de la sesión por ausencia de número suficiente de legisladores.
El jefe del bloque del peronismo, José Mayans, cuestionó el cambio de posición de sectores opositores y sostuvo que quienes acompañaron la nueva interpretación reglamentaria lo hicieron para proteger al funcionario nacional. También criticó la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en el recinto durante la convocatoria.
Mayans afirmó que existe “desconcierto en el Gobierno” y reiteró que la oposición impulsa medidas que incluyen la interpelación y posibles sanciones contra el jefe de Gabinete.
Desde el PRO, legisladores habían manifestado inicialmente su intención de impulsar el pedido de interpelación, aunque luego respaldaron el criterio del oficialismo que exigía mayorías especiales para tratar el tema sobre tablas. Este cambio de postura generó tensiones internas y críticas desde la oposición.
De acuerdo con lo señalado en el debate político, la Libertad Avanza cuenta con 21 senadores y habría sumado apoyos de otros bloques para impedir el avance de la interpelación, lo que terminó influyendo en la falta de consenso para la sesión.
Tras la caída del encuentro legislativo, las iniciativas deberán ser tratadas en comisión antes de volver al recinto, lo que demora cualquier definición sobre el caso.
En paralelo, se informó la renuncia al PRO del ex ministro de Educación Esteban Bullrich, quien expresó su disconformidad con la postura del partido respecto del tratamiento del caso Adorni. En su carta dirigida a Mauricio Macri, sostuvo que su alejamiento responde a diferencias con decisiones recientes de la fuerza política y cuestionó el rumbo adoptado en el Congreso.

