El mercado inmobiliario atraviesa un proceso de transformación marcado por el encarecimiento del crédito, los cambios en las preferencias habitacionales y el crecimiento del comercio electrónico y el trabajo remoto. Así lo analizó el referente inmobiliario Pedro Arpigiani, quien sostuvo que las propiedades ubicadas en el centro de Santa Rosa perdieron parte del atractivo que tenían años atrás.
El empresario recordó que durante 2025 se produjo un importante movimiento en las operaciones de compra y venta impulsado por la reaparición de los créditos hipotecarios y el regreso de inversores interesados en adquirir inmuebles para alquiler. Sin embargo, explicó que esa dinámica comenzó a desacelerarse cuando aumentaron las tasas de interés, lo que redujo el acceso al financiamiento.
Según indicó, hoy muchas familias encuentran dificultades para calificar a un crédito hipotecario debido a que las cuotas resultan elevadas en relación con los ingresos, además de la necesidad de contar con el porcentaje del valor de la propiedad que los bancos no financian.
En relación con la construcción, señaló que el sector continúa afectado por la escasez de créditos destinados a viviendas nuevas, lo que también repercute en la venta de terrenos. Consideró que programas como Procrear permitían dinamizar la actividad, aunque reconoció que no alcanzaban para cubrir toda la demanda existente.
Arpigiani también sostuvo que el elevado costo de la construcción redujo la rentabilidad de los desarrollos inmobiliarios, provocando una desaceleración en la edificación de complejos de departamentos.
Respecto de las preferencias de los compradores, afirmó que actualmente existe una mayor demanda de terrenos y viviendas ubicadas en zonas periféricas o de quintas, donde predominan los espacios amplios y la tranquilidad. En ese contexto, aseguró que un lote en sectores de mayor crecimiento puede alcanzar valores similares a uno ubicado en el centro de la ciudad.
El especialista señaló además que el auge del comercio electrónico modificó la demanda de locales comerciales, mientras que la consolidación del trabajo remoto redujo el interés por oficinas céntricas. Como consecuencia, muchos propietarios debieron ajustar los valores de alquiler para reducir la cantidad de inmuebles desocupados.
Durante la entrevista también se refirió al proyecto de urbanización en el sector del acuífero Santa Rosa-Anguil. Explicó que la Cámara Inmobiliaria de La Pampa decidió no participar de la audiencia pública al considerar que representa a un sector con intereses directos en desarrollos inmobiliarios. No obstante, reconoció que existe una histórica preocupación de distintos sectores de la sociedad por preservar ese recurso hídrico, motivo por el cual anteriores iniciativas de urbanización en esa zona tampoco prosperaron.

