La recaudación tributaria nacional registró en junio una caída real del 7,4% en comparación con el mismo mes del año pasado, un resultado que refleja la disminución de los ingresos del Estado en un contexto de desaceleración económica y menores recursos fiscales.
Durante el sexto mes del año, los ingresos tributarios alcanzaron los 20 billones de pesos. Si bien representaron un aumento nominal interanual del 23,7%, ese incremento quedó por debajo de la inflación estimada para el período, lo que implicó una baja en términos reales. Además, la recaudación fue inferior a la de mayo, cuando el pago del Impuesto a las Ganancias por parte de las empresas había elevado de manera extraordinaria los ingresos.
Entre los principales factores que explican el retroceso figuran la reducción de las retenciones a los principales cultivos, la disminución de los derechos de importación y el traslado para julio de los vencimientos del Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales correspondientes a personas humanas.
Menor empleo registrado
Uno de los indicadores que más preocupación generó fue la evolución de los tributos vinculados al empleo formal. Según el exdirector general de Aduanas, Guillermo Michel, la caída en la recaudación del IVA, los aportes personales y las contribuciones patronales refleja un deterioro del empleo registrado y un crecimiento de la informalidad laboral.
En junio, el IVA mostró una baja real del 7,2%, mientras que los aportes personales retrocedieron un 4,6% y las contribuciones patronales un 3,3%.
Por su parte, un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf) indicó que durante el primer semestre de 2026 la recaudación nacional disminuyó un 5,3% en términos reales respecto del mismo período del año anterior. El Estado nacional concentró la mayor caída, con un retroceso del 6,4%, mientras que los recursos coparticipables destinados a las provincias descendieron un 3%.
De acuerdo con ese estudio, la pérdida acumulada equivale a unos 6,5 billones de pesos a valores constantes de junio: 5,3 billones corresponden a la Nación y 1,2 billones a las provincias.
Presión impositiva
El informe también señala que una familia con empleo formal destina entre el 49,2% y el 49,9% de sus ingresos al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales, lo que equivale a trabajar entre 172 y 182 días al año para cumplir con las obligaciones tributarias.
Además, advierte que los hogares de menores ingresos soportan una carga proporcionalmente mayor por los impuestos al consumo, debido a que destinan casi la totalidad de sus recursos a bienes y servicios alcanzados por tributos como el IVA e Ingresos Brutos.
En estos casos, la incidencia de los impuestos al consumo representa alrededor del 15,6% de los ingresos, mientras que en los hogares de mayores recursos ese porcentaje desciende al 11,8%, producto de una mayor capacidad de ahorro.
Perspectivas
El economista Jorge Garicoche sostuvo que el Gobierno nacional podría verse obligado a redefinir prioridades presupuestarias para cumplir con la meta de equilibrio fiscal prevista para este año, aunque consideró que la evolución de la recaudación se mantiene, en líneas generales, dentro de las proyecciones oficiales.
La evolución de los ingresos tributarios continúa siendo uno de los principales indicadores para medir la sustentabilidad del programa económico y la capacidad del Estado para sostener sus objetivos fiscales.

