Los últimos relevamientos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) reflejaron un escenario de cautela para distintos sectores de la economía. Tanto la industria manufacturera como los supermercados y autoservicios mayoristas coincidieron en señalar que la escasa demanda continúa siendo el principal obstáculo para la recuperación de la actividad.
En el caso de la industria, el indicador de confianza empresarial registró una leve mejora durante junio respecto del mes anterior, aunque permaneció en terreno negativo y por debajo del nivel alcanzado en el mismo período de 2025, lo que evidencia que las expectativas desfavorables siguen predominando entre las empresas.
El principal problema señalado por los industriales continúa siendo la falta de pedidos. Casi la mitad de las firmas consultadas aseguró que su cartera de pedidos se encuentra por debajo de los niveles habituales y más de la mitad identificó a la debilidad del mercado interno como la principal limitación para aumentar la producción.
En los supermercados y autoservicios mayoristas, el indicador de confianza mostró un comportamiento cercano al equilibrio, impulsado principalmente por mejores expectativas para los próximos meses. Sin embargo, la situación actual del sector continúa siendo compleja, con balances negativos en materia comercial, financiera y de acceso al crédito.
Las empresas consultadas también manifestaron dificultades para obtener financiamiento, uno de los aspectos que continúa condicionando la actividad.
El consumo sigue en retroceso
A ese escenario se suma la persistente caída del consumo masivo. De acuerdo con datos de la consultora Scentia, las ventas registraron durante junio una baja del 2,7% respecto del mismo mes del año anterior y acumulan un retroceso del 2,9% en el primer semestre de 2026.
La disminución del consumo refleja el impacto que continúan teniendo la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades económicas de los hogares, que restringen la compra de bienes de uso cotidiano.
Si bien la inflación mostró una desaceleración en los últimos meses, distintos indicadores señalan que la mejora en los precios todavía no se traduce en una recuperación sostenida del mercado interno ni del nivel de actividad económica.

