Estiman que la siembra de trigo alcanzará casi 250 mil hectáreas

La campaña triguera en La Pampa muestra perspectivas favorables y las proyecciones indican que la superficie destinada al cultivo alcanzará unas 247.000 hectáreas, impulsada principalmente por las abundantes lluvias registradas durante junio, que mejoraron de manera significativa la disponibilidad de humedad en los suelos. La estimación surge del último relevamiento realizado por la Bolsa de…

,

La campaña triguera en La Pampa muestra perspectivas favorables y las proyecciones indican que la superficie destinada al cultivo alcanzará unas 247.000 hectáreas, impulsada principalmente por las abundantes lluvias registradas durante junio, que mejoraron de manera significativa la disponibilidad de humedad en los suelos.

La estimación surge del último relevamiento realizado por la Bolsa de Cereales de Córdoba, que elevó en unas 22.000 hectáreas la proyección difundida en mayo. En cambio, la superficie prevista para la siembra de cebada prácticamente no presentó modificaciones.

Si bien las precipitaciones provocaron demoras temporarias en las labores de implantación en distintas localidades, también permitieron una importante recarga de los perfiles del suelo, una condición considerada fundamental para el desarrollo de los cultivos durante los próximos meses.

En localidades como Dorila, Villa Mirasol, Colonia Barón y Winifreda se registraron interrupciones en las tareas de siembra debido al exceso de humedad, aunque los productores esperan retomar los trabajos una vez que mejoren las condiciones del terreno.

El informe señala que el incremento del área sembrada responde tanto a la buena disponibilidad hídrica como a la necesidad de mantener las rotaciones agrícolas. Los mayores aumentos de superficie se proyectan en los departamentos Conhelo, Quemú Quemú, Catriló y Capital.

En sentido contrario, se prevé una disminución de la superficie implantada en Chapaleufú, Maracó y Realicó, donde la relación entre costos y precios desalentó parte de las decisiones de siembra. Entre los factores que siguen generando preocupación figura el valor de los fertilizantes, especialmente la urea.

Respecto del estado de los cultivos, los lotes implantados presentan una condición general entre buena y excelente y atraviesan las primeras etapas de desarrollo. Solo se detectaron algunos casos aislados de exceso de agua en sectores bajos de Maracó y Chapaleufú, además de heladas de baja intensidad en el norte provincial.

En materia sanitaria, el panorama también resulta favorable. Los relevamientos muestran una baja presencia de plagas y enfermedades, con algunos focos puntuales de rizoctonia, gusano blanco, gusano cogollero y mancha amarilla en trigo, mientras que los cultivos de cebada no presentan inconvenientes significativos en esta etapa inicial de crecimiento.