Se reunió la Comisión de Seguimiento y Control del Régimen de Transición del Área Hidrocarburífera El Medanito, presidida por Gisela Cuadrado, y fueron invitados empresarios prestadores de servicio en el área de El Medanito.
En primer lugar, Marcelo Faruelo, titular de GP Servicios Petroleros, describió como una situación compleja en materia económica la que atraviesan las empresas prestadoras de servicios petroleros a partir del conflicto con Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) y reclamó una actualización de tarifas, además de soluciones para las deudas que, según afirmó, mantiene la operadora con los proveedores.
Durante su exposición, explicó que el deterioro de las condiciones económicas del sector comenzó por el atraso en los valores de los contratos. “Cuando las tarifas son muy reducidas, los márgenes de ganancia son muy menores de acuerdo al servicio. Esto nos generó un desfasaje donde las tarifas quedaron muy por debajo de la realidad y hoy estamos trabajando a pérdida”, sostuvo.
En ese sentido, manifestó su expectativa de que la nueva empresa a cargo del área revierta esa situación. “Creo que la empresa que ganó la licitación -Ribeiro SRL- tiene que acomodar las tarifas, porque las tenemos totalmente desactualizadas y así las empresas no van a poder seguir funcionando. Estamos muy cerca de entrar en un problema muy severo, con posibilidades de no volver a levantar cabeza”, advirtió.
Faruelo también se refirió a las deudas con las empresas contratistas y aseguró que esa situación obligó a muchas firmas a endeudarse para sostener su actividad.
“Petroquímica tiene una deuda comercial con cada uno de nosotros. Las deudas superan varios millones y esto nos obligó a sacar créditos para poder solventar la situación. Llegamos a financiar esos pasivos con tasas del 54%, que hoy rondan el 36%, y esos costos financieros tampoco están siendo reconocidos, además de las malas tarifas que tuvimos durante el último tiempo”, señaló.
Asimismo, alertó que varias empresas podrían dejar de operar en el corto plazo si no se encuentra una solución. “Hay muchas empresas que, si esto continúa, el mes que viene ya no van a poder subsistir”, afirmó.
En otro tramo de su exposición, cuestionó el incumplimiento de PCR respecto del fondo de cese laboral previsto para la actividad. “Históricamente Petroquímica no pagaba el 8,33%, que corresponde a la previsión por despido. Si una empresa tiene una utilidad que ronda entre el 9,5% y el 11,5%, pagar ese concepto implica prácticamente quedarse sin ganancias. En la práctica trabajamos diez años sin rentabilidad y durante el último año y medio directamente por debajo de la tarifa”, expresó.
Según detalló, esa situación generó importantes pérdidas porque los costos operativos continuaron vigentes pese a la paralización de la actividad. “Nos pararon equipos durante uno, dos y hasta tres meses. Mientras tanto seguimos pagando salarios, seguros, controles satelitales, certificaciones obligatorias y todos los costos de los vehículos. Si esas certificaciones vencen, directamente no podemos volver a prestar el servicio”, indicó.
Finalmente, cuestionó la propuesta realizada por PCR para cancelar las deudas pendientes con su empresa y reclamó acompañamiento institucional para las empresas locales.
“Hoy estamos desprotegidos. La empresa que se fue quiere arreglar la situación, pero está ofreciendo pagar apenas un 10% de lo que realmente adeuda”, concluyó.
Por su parte, Alexis Medina, de Transporte Medina, sostuvo que los contratistas “buscamos ver qué se puede hacer, qué acompañamiento puede haber frente a una empresa que se está yendo a otro yacimiento y quiere tirar por la borda todo lo que se construyó con las empresas pampeanas. Estamos muy complicados”, afirmó.
Y agregó: “Yo tengo tres equipos parados. El stand-by significa que la gente está en su casa cobrando como si trabajara, pero los equipos están parados y no generan ningún ingreso”.
Según relató, muchos de esos equipos fueron adquiridos mediante créditos para responder a licitaciones específicas y hoy permanecen inmovilizados mientras continúan generando costos. “Son equipos muy caros. Algunos fueron comprados con créditos. Trabajé apenas tres meses porque me los pidieron para una licitación y después me pararon el equipo. Tampoco puedo salir a buscar trabajo en otro lado porque tengo que esperar que me llamen para volver a operar”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que la inmovilización de los equipos provoca un fuerte desfinanciamiento. “Seguimos pagando las cuotas de los créditos, los seguros y un montón de gastos, pero sin cobrar. Los equipos están parados y la gente también. Con tarifas bajas y presupuestos muy reducidos, las empresas se desfinancian”, señaló.
El empresario remarcó además que las contratistas mantienen un fuerte compromiso con sus trabajadores, lo que dificulta cualquier alternativa inmediata. “¿Por qué no nos vamos? Porque tenemos la responsabilidad sobre nuestra gente. No podés despedir personal ni abandonar todo de un día para otro. Estamos en una situación límite”, expresó.
En tanto, Antonio Azor, de Azor Transportes, indicó que, además de los problemas financieros, existe una fuerte incertidumbre en torno a las obligaciones laborales derivadas del cambio de operadora en el área El Medanito.
“Otra preocupación grave para todos nosotros es el tema de las liquidaciones y los pasivos. Cuando tomamos el contrato con PCR era por tres años y recibimos al personal que venía trabajando para la empresa anterior. Nosotros incorporamos a esa gente por esos tres años, pero muchos trabajadores ya acumulaban una antigüedad de 15 o 17 años”, detalló.
En ese sentido, sostuvo que el planteo sindical implica una carga económica “imposible de afrontar” para las empresas contratistas.
“Hoy el gremio pretende que nos hagamos cargo no solamente de los tres años que trabajaron con nosotros, sino también de la antigüedad que traían de las empresas anteriores. Eso es lo que nos preocupa, porque además de estar desfinanciados podríamos tener que vender todo para afrontar esas indemnizaciones”, advirtió.
Zulema Suárez, representante de la firma GP, sostuvo que el “congelamiento de tarifas y el incremento de los costos operativos llevó a contratistas a trabajar con pérdidas”
“La realidad es que nos congelaron las tarifas hace un año y medio y estamos trabajando con una fórmula de ajustes totalmente desactualizada, que no se condice con los costos reales que hoy tenemos. Eso genera un desfasaje permanente”, afirmó.
Suárez explicó que, mientras la nueva operadora ya mantuvo un primer contacto con las contratistas, Petroquímica Comodoro Rivadavia aún no presentó una propuesta concreta para resolver las diferencias económicas acumuladas durante los últimos años.
“Nos citaron desde Ribeiro para una reunión formal, pero por parte de PCR no estamos teniendo una propuesta concreta para poder solventar esas diferencias”, señaló.
En ese sentido, aclaró que el reclamo presentado por las empresas no responde a una negociación por daños y perjuicios, sino a costos efectivamente afrontados para garantizar la prestación de los servicios.
“El reclamo que estamos haciendo son costos que nosotros ya pagamos. No estamos negociando un número por daños y perjuicios sobre el cual podamos hacer un descuento. Ese dinero ya se gastó para poder brindar un buen servicio”, remarcó.
La representante de GP también cuestionó el esquema de stand-by, al señalar que la compensación recibida no cubre el costo total del personal ni los gastos asociados al mantenimiento de los equipos.
“Cuando un móvil queda fuera de servicio se reconoce solamente una parte de la mano de obra, que ni siquiera alcanza para cubrir los salarios y las cargas sociales. Además, la empresa debe absorber todos los costos fijos para mantener ese equipo operativo, porque al mes siguiente puede volver a ser convocado”, explicó.
Según indicó, esa situación se repite en todas las empresas contratistas y “profundiza el deterioro” financiero del sector.
“Necesitamos resolver en el corto plazo tanto las diferencias pendientes como la actualización de tarifas con Ribeiro. Hasta ahora no hemos tenido una reunión formal para discutir ese tema. Nos dijeron que las tarifas se actualizarán mediante la fórmula de ajuste, pero eso no nos sirve porque siempre quedamos por debajo de los costos reales”, concluyó.

