Alta Italia: la cooperativa Esteban Piacenza busca reinventarse tras años de crisis

Después de varios años marcados por dificultades económicas, cambios en el mercado y la pérdida de algunas de sus actividades históricas, la cooperativa agropecuaria Esteban Piacenza atraviesa un profundo proceso de reconversión con el objetivo de sanear sus cuentas, sostener las unidades de negocio que permanecen activas y proyectar una nueva etapa de crecimiento. El…

,

Después de varios años marcados por dificultades económicas, cambios en el mercado y la pérdida de algunas de sus actividades históricas, la cooperativa agropecuaria Esteban Piacenza atraviesa un profundo proceso de reconversión con el objetivo de sanear sus cuentas, sostener las unidades de negocio que permanecen activas y proyectar una nueva etapa de crecimiento.

El presidente de la entidad, Jorge Testa, explicó que el proceso comenzó hace poco más de un año e implicó una fuerte reducción de costos, ajustes internos y una revisión integral del funcionamiento de la institución. “Venimos haciendo una reconversión para tratar de salir adelante. No es fácil, pero había que optimizar costos y adecuarse a los tiempos y al mercado”, afirmó.

Uno de los cambios más importantes fue el cierre definitivo del servicio de acopio de granos, durante décadas la principal actividad de la cooperativa. La pérdida de confianza de los productores, sumada a la transformación del negocio agrícola y la aparición de nuevos competidores, terminó por dejar obsoleto ese esquema de trabajo.

Hoy muchos productores almacenan la cosecha en silobolsas dentro de sus propios campos o comercializan directamente con grandes acopiadores y exportadores. Como consecuencia, las instalaciones de acopio permanecen inactivas desde hace al menos dos años y, pese a algunas consultas para alquilar parte del predio, todavía no surgió una alternativa concreta para reutilizarlas.

Actualmente, la cooperativa sostiene su actividad sobre cuatro pilares. El primero es la estación de servicio, aunque competir como estación de bandera blanca representa un desafío permanente por los escasos márgenes de rentabilidad frente a las grandes petroleras. Su principal clientela está conformada por los propios vecinos de Alta Italia.

Otra de las actividades es el servicio de pulverización agrícola con maquinaria propia. Si bien continúa siendo rentable, la entidad necesita renovar equipos que ya superan los diez años de uso, una inversión difícil de afrontar debido al elevado costo de la maquinaria.

Las mayores expectativas están puestas en el tostadero de girasol confitero. Durante el último año la cooperativa invirtió unos 34 millones de pesos, financiados con recursos propios, para incorporar una nueva envasadora que permitirá aumentar la producción y acceder a nuevos mercados.

Además, la institución obtiene ingresos mediante el alquiler de algunos inmuebles y el convenio con Campo Limpio para el reciclado de envases vacíos de fitosanitarios. Aunque estas actividades no generan grandes ganancias, ayudan a equilibrar las cuentas tras dos ejercicios con resultados negativos.

En el plano institucional, Testa reconoció que la participación de los asociados es escasa. Aunque la comisión directiva está integrada por diez miembros, apenas dos o tres sostienen la gestión diaria. También advirtió que el atraso en la presentación del último balance limita el acceso a programas de asistencia y nuevas herramientas de financiamiento.

Sobre la situación del sector agropecuario, el dirigente consideró que el panorama es relativamente favorable gracias a las buenas condiciones climáticas para cultivos como trigo, soja y maíces tardíos, aunque el girasol y los maíces tempranos sufrieron el impacto de las altas temperaturas y la falta de lluvias. También destacó una recuperación de la actividad ganadera, aunque señaló que los altos costos de producción siguen afectando la rentabilidad.

Con menos actividades que en sus años de mayor desarrollo, la cooperativa apuesta a consolidar su proceso de saneamiento financiero mediante una administración austera, inversiones puntuales y el fortalecimiento de las unidades de negocio que aún permanecen en funcionamiento.