Cuando ChatGPT se lanzó a fines de 2022, una de las funciones que más sorprendió fue su destreza para escribir textos con el estilo de autores célebres. Según pruebas recientes, el chatbot de OpenAI ahora se rehúsa a ejercer esa habilidad que lo ha distinguido en el ámbito la inteligencia artificial generativa.
De acuerdo a un informe de Ars Technica, el modelo de IA no responde igual que antes a la indicación de emular las voces y modismos de escritores famosos, tanto vivos como fallecidos.
Cuando hicimos el intento —le pedimos a ChatGPT que escribiera un poema imitando el estilo de Pablo Neruda—, generó un texto titulado Orilla, aunque aclaró que “en lugar de reproducir frases o rasgos demasiado distintivos, escribiría un poema original inspirado en aspectos generales de su obra”.
¿Cómo se explica este giro en el chatbot? ¿Acaso hicieron mella las numerosas demandas que apuntaron a la organización de IA por supuestas violaciones a los derechos de autor?

ChatGPT y sus plagios literarios: el chatbot no desiste, pero suaviza las copias
La aparición de este modelo de IA sacudió la esencia de la creatividad literaria, que pocos años atrás parecía exclusiva de los seres humanos. ¿Cómo lo hizo? Tal como explicamos en el medio cuando probamos la capacidad de los chatbots para emular el estilo de Julio Cortázar, esos sistemas no crean, sino que imitan.
“En el detrás de escena de ChatGPT y afines, hay millones de datos que se inyectan en sus venas mecánicas en la instancia del entrenamiento. Así, cuando esos sistemas entregan contenido, lo que hacen es revisar su base de información y actuar en consecuencia, en escasos segundos”, señalamos.

De este modo, cuando el usuario pide a un chatbot de IA que escriba con el estilo de un autor determinado, el modelo revisa su base de datos y genera un texto con características afines a esos escritos. En la práctica, para elaborar un cuento cortazariano es necesario que antes haya leído la obra del autor de Bestiario. En rigor, no lee, sino que recibe entrenamiento.
¿Qué cambió en ChatGPT a la hora de imitar a escritores célebres? En su informe, el sitio Engadget menciona que el sistema de OpenAI ahora subraya que las obras están protegidas por derechos de autor y, a diferencia de su comportamiento previo, ahora se rehúsa a imitar “fielmente el estilo” de ciertos autores.
Eso sí: produce textos y la aclaración previa solo parece una forma de atajarse. “Es simplemente una aclaración y está lejos de ser un ‘no’ rotundo”, señala la fuente.
ChatGPT ya no quiere imitar fielmente a los escritores famosos: el detrás de escena del giro
Desde que comenzó a circular hace más de tres años, el chatbot de OpenAI generó controversias en la escena literaria. Tal como señalamos, el eje del debate son las supuestas violaciones a los derechos de propiedad intelectual cometidas por este sistema. En este marco, las demandas se multiplicaron y ChatGPT no fue el único apuntado.
En una presentación judicial de 2023, un grupo de literatos señaló que OpenAI se beneficia del “uso ilegal y no autorizado” del contenido. “Los actos de infracción de derechos de autor han sido intencionales, deliberados y con un cruel desprecio de los derechos de los miembros del grupo”, se indicaba en la demanda. En ese sentido, dijeron que la empresa “supo en todo momento relevante que los conjuntos de datos que utilizó para entrenar sus modelos GPT contenían materiales protegidos por derechos de autor y que sus actos violaban los términos de uso”.

A mediados del año pasado, una carta firmada por escritores también apuntó a otros actores de peso de la industria, las grandes editoriales, para que revisen sus prácticas en la era de la IA. “Queremos que nuestros editores nos apoyen. Que se comprometan a no publicar libros creados por máquinas”, pidieron los autores en una misiva destinada a las editoriales Penguin Random House, HarperCollins, Simon & Schuster y Hachette Book Group, entre otras.
“Nos dirigimos hacia un futuro en el que nuestras novelas, biografías, poemas y memorias —nuestros registros de la experiencia humana— están ‘escritos’ por modelos de IA que, por definición, no pueden saber qué es ser humano (…) Cada vez que se introduce una indicación en la IA, el lenguaje que el bot utiliza para responder se creó, en parte, mediante la síntesis del arte que nosotros hemos dedicado nuestras carreras a crear. Nos lo arrebataron sin nuestro consentimiento, sin pago, ni siquiera con la cortesía de reconocerlo”, añadieron.
Tal como indicamos, el reciente vuelco de ChatGPT cuando se le pide que imite el estilo de autores famosos no es absoluto. Aún crea textos inspirados en sus voces, aunque añade una salvaguarda. Por eso, es posible que el cambio responda al ánimo de evitar nuevos problemas legales y que aquello solo sea una “letra chica” para defenderse en caso de que lleguen más demandas.

