El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el lunes dejó, según el último reporte oficial, 284 personas fallecidas, 379 desaparecidas y 3.971 heridas, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate entre los escombros.
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, informó que 44.936 familias fueron afectadas, lo que representa a más de 100.000 personas damnificadas. Las autoridades mantienen como prioridad la localización de quienes continúan desaparecidos, con equipos nacionales y asistencia internacional.
El impacto fue especialmente grave en los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. El Instituto de Medicina Legal recibió 260 cuerpos, de los cuales 246 ya fueron identificados y 222 entregados a sus familias.
Miles de viviendas destruidas
El balance de daños también muestra la magnitud de la emergencia:
12.584 viviendas destruidas
74.873 viviendas dañadas
172 edificios colapsados
2.198 establecimientos educativos afectados
825 centros comunitarios afectados
216 centros de salud afectados
71 acueductos dañados
29 entidades bancarias afectadas
5 aeropuertos con daños
Las autoridades utilizan además imágenes satelitales de alta resolución para evaluar los daños en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan trabajando con maquinaria y perros especializados para intentar localizar a las personas que podrían permanecer atrapadas bajo los edificios derrumbados.
Asistencia para los damnificados
El Gobierno anunció un paquete de medidas para las familias afectadas, que incluye subsidios de alquiler de emergencia, alivio en el pago de servicios públicos y la creación de un banco de materiales para colaborar con la reconstrucción.
También se desplegarán equipos técnicos para determinar qué viviendas pueden ser reparadas y cuáles deberán ser demolidas y reconstruidas.
La emergencia continúa mientras Colombia enfrenta ahora una segunda etapa del desastre: rescatar a los desaparecidos, asistir a miles de familias que perdieron sus hogares y comenzar la reconstrucción de las zonas más afectadas.

