El mercado laboral argentino volvió a mostrar un retroceso en mayo, con la pérdida de 9.059 empleos privados registrados, según los datos desestacionalizados del SIPA difundidos por la Secretaría de Trabajo.
La caída fue del 0,15% mensual. En contraste, el empleo público sumó 736 puestos (+0,02%) y el trabajo en casas particulares incorporó 1.352 empleos (+0,3%). También creció el monotributo, con 2.676 nuevos inscriptos, aunque aumentaron los autónomos que dejaron de estar registrados bajo ese régimen.
El dato adquiere mayor dimensión al observar la evolución interanual: entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el empleo privado registrado perdió 135.438 puestos, una reducción del 2,16%.
Industria y comercio, entre los sectores más afectados
La destrucción de puestos no fue uniforme. Los principales retrocesos se concentraron en sectores de fuerte peso dentro del mercado laboral:
Industria manufacturera: -52.341 puestos (-4,5%).
Comercio: -39.154 (-3,1%).
Transporte, almacenamiento y comunicaciones: -13.915 (-2,69%).
Intermediación financiera: -6.924 (-4,6%).
En conjunto, estas actividades representan aproximadamente el 49% del empleo asalariado registrado privado, con unos tres millones de trabajadores.
Mientras algunas actividades vinculadas al agro y la explotación minera comenzaron a mostrar una recuperación desde febrero, incluso ese último sector acumula una caída interanual de 3.503 empleos (-3,88%).
Desde el inicio de Milei
Si se toma como referencia el comienzo del Gobierno de Javier Milei, la pérdida acumulada alcanza los 241.176 puestos de trabajo privados registrados, equivalente a una caída del 3,78%.
En el mismo período también se redujo el empleo público en 79.865 puestos (-2,3%) y el trabajo en casas particulares en 16.324 (-3,52%).
El contraste aparece en el monotributo, que incorporó 160.573 nuevos inscriptos (+7,88%) desde el inicio de la gestión.
También cae el salario real
A la pérdida de puestos se suma el deterioro del poder adquisitivo. El salario real promedio del empleo privado registrado cayó 0,9% en junio, después de haber retrocedido 2,9% en mayo.
Se trató del segundo mes consecutivo de caída y llevó al salario real a quedar, por primera vez en 20 meses, 0,6% por debajo del nivel de noviembre de 2023.
El fenómeno se explica porque los salarios nominales comenzaron a crecer a un ritmo inferior al de los precios. Mientras durante los primeros cuatro meses de 2026 aumentaban alrededor de 2,1% mensual, durante abril y mayo el incremento promedio se redujo al 1%.
Menos empleo formal y salarios que vuelven a perder frente a los precios: el mercado laboral llega a la segunda mitad de 2026 con señales que muestran que la recuperación económica todavía no se traduce de manera pareja en mejores condiciones para los trabajadores.

