El Gobierno Nacional anunció este miércoles el llamado a una licitación pública nacional e internacional para concesionar por 50 años las líneas ferroviarias de cargas Belgrano, San Martín y Urquiza, en el marco del programa de privatizaciones impulsado por la actual gestión.
El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de su cuenta en la red social X. La resolución será publicada este jueves en el Boletín Oficial.
La concesión alcanzará unos 7.594 kilómetros de vías distribuidos en 16 provincias, con conexión a los principales puertos del país y a Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay.
Según explicó el Gobierno, el esquema funcionará bajo un régimen de acceso abierto, que permitirá la participación de distintos operadores en condiciones objetivas y no discriminatorias. Además, los concesionarios deberán cumplir con planes de inversiones obligatorias y podrán acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para proyectos de infraestructura ferroviaria.
Caputo sostuvo que durante décadas el Estado mantuvo un sistema que se deterioró pese al aumento de los recursos destinados a su funcionamiento. En ese sentido, señaló que desde 1970 la producción agropecuaria se multiplicó por seis, mientras que el Belgrano Cargas actualmente transporta menos carga que en aquel momento.
“El problema del sistema no fue la falta de demanda, sino la ausencia de incentivos correctos y de actores con la capacidad de administrarlo correctamente”, afirmó el ministro.
Inversiones obligatorias
Desde la Secretaría de Transporte señalaron que la empresa Belgrano Cargas y Logística S.A. atravesaba al inicio de la actual gestión una situación operativa y financiera crítica, con pérdidas económicas, deterioro de la infraestructura, numerosos descarrilamientos y falta de mantenimiento.
También indicaron que durante 2023 se registró un incumplimiento de entre el 20% y el 40% del mantenimiento programado del parque de locomotoras.
El nuevo esquema establece que los privados deberán ejecutar obras obligatorias durante los primeros cinco años de las concesiones. También podrán comprometer obras adicionales, que serán consideradas durante el proceso de adjudicación.
Entre las intervenciones previstas se encuentran la eliminación de un cuello de botella ferroviario en la ciudad de Santa Fe, la recuperación del ramal azucarero de la Línea Belgrano, la rehabilitación del corredor principal de la Línea San Martín y la recuperación del ramal troncal de la Línea Urquiza.
El Gobierno también contempla que los futuros concesionarios puedan adquirir el material rodante correspondiente a cada línea. Los fondos obtenidos por la venta y remate de locomotoras y vagones serán destinados a un fideicomiso para financiar parte de las obras obligatorias.
Desde el Ejecutivo sostienen que el plazo de 50 años permitirá generar condiciones para inversiones de gran escala y con períodos de recuperación prolongados, mientras el Estado conservará las funciones de regulación, fiscalización y control.
La medida forma parte del programa de privatizaciones impulsado por el Gobierno Nacional a partir de la Ley Bases y apunta, según la administración de Javier Milei, a trasladar al sector privado la inversión y gestión del sistema ferroviario de cargas.

