En la tarde de este domingo se realizó un emotivo homenaje en la Rotonda de los Inmigrantes, ubicada en la intersección de las avenidas Illia y Belgrano, en Santa Rosa.
La jornada reunió a representantes de distintas colectividades, con música, banderas y recuerdos de los hombres y mujeres que llegaron desde diferentes lugares del mundo y encontraron en La Pampa un nuevo hogar.
Durante el acto, integrantes de las colectividades compartieron palabras en las que destacaron las historias, los sacrificios y los sueños de quienes fueron parte de los procesos migratorios que contribuyeron a formar la comunidad pampeana. La emoción se hizo presente entre los asistentes en distintos momentos de la ceremonia.
También se entregaron certificados de reconocimiento de la Dirección Nacional de Migraciones a personas extranjeras que actualmente viven en la provincia, como reconocimiento a sus historias y al aporte realizado a la comunidad.
Desde Colectividades La Pampa remarcaron que la identidad pampeana se encuentra profundamente vinculada con la diversidad cultural. “El pueblo pampeano es rico porque está hecho de diversidad”, señalaron, destacando la convivencia de distintas culturas, historias y raíces que dieron origen a una identidad común.
Primera vez en 50 años
El homenaje tuvo además un significado particular, ya que por primera vez en medio siglo se realizó una celebración de estas características en la Rotonda de los Inmigrantes.
El espacio fue destinado por ordenanza municipal como lugar de homenaje de las colectividades a sus antepasados. La recuperación del lugar busca volver a convertirlo en un espacio de memoria y encuentro, con la presencia de las banderas, la música y las tradiciones de las distintas comunidades.
Desde las colectividades señalaron que la actividad puede marcar el comienzo de una nueva etapa y de un proyecto largamente esperado: la creación de la Plaza de las Banderas.
La iniciativa pretende transformar el espacio ubicado en uno de los accesos a Santa Rosa en un lugar de encuentro y memoria, donde puedan flamear las banderas de las colectividades que forman parte de la comunidad y se recuerden sus orígenes.
La propuesta apunta así a poner nuevamente en valor un espacio que forma parte de la historia de la ciudad y a reconocer la diversidad cultural como uno de los componentes fundamentales de la identidad argentina y pampeana.

