La Justicia investiga si en un frigorífico ilegal que funcionaba en Monte Nievas se utilizaban sellos falsos para comercializar carne en carnicerías de distintas localidades del norte pampeano. Los imputados serían formalizados en las próximas horas.
La Fiscalía Temática de Delitos Económicos y Delitos contra la Administración Pública de la Segunda Circunscripción Judicial trabaja en la recopilación de informes de organismos técnicos para determinar las irregularidades detectadas durante el procedimiento realizado el martes 25 en los galpones ferroviarios donde funcionaba la planta.
El fiscal adjunto Matías Juan confirmó que durante el operativo también se encontró un cuaderno con anotaciones de vendedores de hacienda y compradores de carne, documentación que comprometería a la familia encargada del lugar. Los involucrados están imputados por infracciones contempladas en los artículos 201 y 206 del Código Penal.
La investigación comenzó luego de un procedimiento realizado en Speluzzi, donde personal de Seguridad Rural interceptó un camión frigorífico que transportaba carne sin documentación que acreditara la habilitación sanitaria correspondiente de Senasa y de la Dirección de Ganadería.
Días después, una camioneta perteneciente al mismo distribuidor fue interceptada sobre la ruta provincial 102, entre Monte Nievas y Eduardo Castex, y se detectó una infracción similar. Entre ambos operativos se secuestraron aproximadamente 1.000 kilos de carne vacuna y porcina.
A partir de esos procedimientos se realizó un amplio operativo en los galpones de Ferro Expreso Pampeano, en Monte Nievas, donde funcionaba el frigorífico ilegal. En el lugar se encontró una importante cantidad de carne y una estructura montada para faenar, administrar y procesar los productos.
Durante el procedimiento fueron halladas reses en una camioneta y una vaca entera de unos 300 kilos con el cuello cortado. También se encontró un arma de fuego que habría sido utilizada para matar animales y un chiquero con cerdos.
Decomiso
Durante el operativo se decomisaron y destruyeron más de 1.600 kilos de carne vacuna y porcina, además de embutidos.
La investigación busca determinar las condiciones en las que eran faenados los animales y cómo se distribuía posteriormente la carne. La falta de controles sanitarios genera preocupación por la posibilidad de que los productos no cumplieran con las condiciones bacteriológicas necesarias y representaran un riesgo para los consumidores.
Uno de los puntos que ahora se intenta determinar es la autenticidad de los sellos encontrados. Existen sospechas de que podrían haberse utilizado sellos correspondientes a un frigorífico bonaerense para simular una procedencia legítima y acreditar una supuesta habilitación de Senasa y de la Dirección de Ganadería.
En caso de confirmarse la falsificación, deberá determinarse si corresponde la intervención de la Justicia provincial o federal, debido a la participación de un organismo nacional.
El cuaderno encontrado durante el procedimiento también forma parte de la investigación. Las anotaciones incluyen comercios de General Pico y de otras localidades, lo que indicaría que la actividad no estaba destinada únicamente al consumo familiar y que existía una comercialización organizada de carne.
Otras investigaciones
La posible usurpación de los galpones donde funcionaba el frigorífico y eventuales hechos de abigeato serán analizados por los organismos judiciales correspondientes si aparecen elementos que permitan avanzar en esas hipótesis.
Respecto de una eventual responsabilidad de autoridades municipales por la falta de controles, la investigación se mantiene centrada en las condiciones sanitarias de la carne y en la posible comisión de delitos contra la salud pública.
El municipio había habilitado una carnicería en septiembre del año pasado, aunque resta determinar qué controles se realizaron previamente sobre la actividad.

