El sargento Mario Salazar murió luego de caer al río Nahueve mientras navegaba en kayak. Su cuerpo fue encontrado este lunes por la mañana sobre la margen izquierda del curso de agua, a pocos metros de la ruta provincial 53, entre Andacollo y Las Ovejas, en el norte de Neuquén.
El efectivo era buscado desde la tarde del domingo, cuando sufrió un accidente mientras navegaba junto a una prima. De acuerdo con la reconstrucción del hecho, el kayak chocó contra un árbol semisumergido, se desestabilizó y terminó volcando.
El episodio ocurrió entre las 17 y las 17.30, a la altura de una pasarela. Salazar y su acompañante se desplazaban en un kayak doble cuando, luego de recorrer unos metros, la embarcación se dirigió hacia la costa y volcó.
La mujer logró sujetarse de unas ramas y permanecer en el lugar, pero el sargento fue arrastrado por la corriente y desapareció de la vista.
Salazar se desempeñaba en la División Tránsito de Chos Malal. Tras el accidente se puso en marcha un operativo de búsqueda que contó con la participación de efectivos policiales, Guardafaunas y Bomberos Voluntarios.
Durante el rastrillaje, los equipos encontraron primero el kayak, aproximadamente a dos kilómetros del lugar donde se produjo el vuelco. Más tarde localizaron el chaleco salvavidas del efectivo, a unos 3.500 metros del punto de partida.
Finalmente, alrededor de las 9 de este lunes, los rescatistas encontraron el cuerpo en un sector conocido como El Negrete, ubicado a pocos metros de donde había aparecido el chaleco.
Dolor entre sus compañeros
La muerte de Salazar provocó conmoción en la zona del Alto Neuquén, especialmente entre sus compañeros de la fuerza, varios de los cuales participaron directamente del operativo de búsqueda.
El comisario inspector Mariano Jara, coordinador de Seguridad del Alto Neuquén y responsable del procedimiento, destacó el impacto que tuvo el desenlace entre quienes conocían al sargento.
“Era un compañero y su propia guardia, junto con toda la gente de la unidad, estaba ahí buscándolo”, expresó Jara al referirse al operativo y al momento en que fue confirmado el hallazgo.
La expareja de Salazar, Mónica Rosales, también lo despidió públicamente y recordó el vínculo que ambos mantenían a través de su hija adolescente.
“Que descanses en paz Mario, te prometo cuidar siempre a nuestra hijita”, escribió junto a una fotografía en la que aparece Salazar abrazando a la joven.

