Brasil definirá a su próximo presidente en una segunda vuelta entre Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), y el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT). En el escrutinio provisorio, Bolsonaro terminó al frente con alrededor del 47% de los votos válidos, mientras que Lula obtuvo cerca del 45%.
Ninguno de los candidatos alcanzó la mayoría absoluta necesaria para imponerse en primera vuelta. El Tribunal Superior Electoral (TSE) estableció que el segundo turno se realizará el domingo 25 de octubre.
La diferencia entre ambos candidatos fue menor a la que sugerían algunas de las encuestas difundidas antes de la elección. El resultado dejó planteada una nueva etapa de campaña, marcada por la polarización entre el espacio de Bolsonaro y el oficialismo de Lula.
Flávio Bolsonaro es senador y representa la principal candidatura del movimiento político encabezado anteriormente por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro. Lula, de 80 años, busca acceder a un cuarto mandato no consecutivo al frente del Ejecutivo brasileño.
Un Congreso con mayor peso del bolsonarismo
La elección legislativa también modificó la composición del Congreso. El PL consiguió avanzar tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados, aunque el reparto definitivo de bancas todavía se encontraba sujeto a la finalización del escrutinio.
En el Senado, entre los dirigentes vinculados al bolsonarismo que obtuvieron bancas aparecen Michelle Bolsonaro, Bia Kicis, Carlos Bolsonaro, Caroline de Toni y Filipe Barros, entre otros.
En la Cámara de Diputados, los resultados provisorios muestran un crecimiento del bloque asociado al bolsonarismo respecto de la elección anterior, mientras que los sectores de centro y la izquierda también conservarían una presencia significativa.
El nuevo escenario legislativo será relevante para el próximo gobierno, ya que la composición del Congreso determinará las posibilidades de avanzar con proyectos y acuerdos a partir de 2027.
La investigación por una posible interferencia extranjera
En paralelo al proceso electoral, la Policía Federal brasileña abrió una investigación preliminar para determinar si existió algún tipo de interferencia estadounidense en las elecciones.
La pesquisa se inició a partir de una presentación de la Abogacía General de la Unión y se encuentra en una etapa inicial de recopilación y análisis de información. El área de Inteligencia de la Policía Federal quedó a cargo de examinar las denuncias sobre un eventual financiamiento externo relacionado con el proceso electoral.
La investigación surgió después de que trascendieran informaciones sobre programas de financiamiento impulsados por la administración del presidente estadounidense Donald Trump destinados a organizaciones de la sociedad civil brasileña críticas del Supremo Tribunal Federal.
Las autoridades buscan determinar si esos recursos pudieron haber sido utilizados para financiar actividades destinadas a influir sobre el escenario político o electoral de Brasil.
Con el primer turno concluido, la campaña entra ahora en su segunda etapa. Flávio Bolsonaro y Lula volverán a enfrentarse en las urnas el 25 de octubre para definir quién ocupará la Presidencia de Brasil durante el próximo período.

