El vicepresidente de Corpico y docente de Sociología de la Universidad Nacional de La Pampa, Carlos Alainez, advirtió que las cooperativas y mutuales atraviesan un escenario de incertidumbre ante posibles modificaciones en las normas que regulan su funcionamiento y su tratamiento tributario. Sus declaraciones se dieron en la previa del tercer Foro de Mutualismo y Cooperativismo, que se realizará este viernes 16 de octubre en Santa Rosa.
“ Toda experiencia asociativa está puesta en sospecha”, afirmó Alainez al referirse a la relación entre el Gobierno nacional y las organizaciones de la economía social. Según sostuvo, existe una mirada que desconfía de las iniciativas colectivas y desconoce las particularidades de las entidades que se organizan para desarrollar proyectos en común.
El dirigente puso el foco en los cambios que, de acuerdo con su planteo, se buscan introducir en el marco jurídico y tributario de cooperativas y mutuales. Entre sus preocupaciones mencionó el posible desconocimiento de la figura del acto cooperativo, prevista en la legislación específica. Explicó que esto podría llevar a que los conflictos entre una entidad y sus asociados se analicen bajo las reglas de una relación comercial entre una empresa y un consumidor.
También alertó sobre las consecuencias de aplicar a estas organizaciones criterios impositivos similares a los de las empresas privadas, en particular por el impacto que podrían tener sobre beneficios como las exenciones del impuesto a las ganancias.
“Dijeron que venían a desregular y a dar libertad de acción a la gente, pero al asociativismo le quieren imponer nuevas normas”, cuestionó. A su entender, la discusión no se limita a cuestiones fiscales, sino que también involucra el lugar que ocupan las organizaciones comunitarias en la sociedad.
En ese sentido, consideró que las políticas nacionales expresan una visión poco favorable a la organización colectiva y sostuvo que el fortalecimiento de las comunidades requiere reconocer el aporte de las entidades que trabajan de manera solidaria.
Un foro para pensar respuestas desde la comunidad
El encuentro es organizado por Femulpa y Fepamco y tendrá lugar en el Hotel Unit de Santa Rosa. Las acreditaciones comenzarán a las 8.30 y las actividades se desarrollarán de 9 a 16, con cuatro paneles dedicados al desarrollo local, el empleo, los cuidados comunitarios y la salud mental.
La convocatoria está abierta a toda la comunidad, aunque se solicita completar un formulario de preinscripción debido a la capacidad del espacio.
Uno de los principales objetivos será debatir cómo las cooperativas y mutuales pueden adaptar sus servicios a las necesidades actuales de la población. Alainez planteó que las entidades con una larga trayectoria deben revisar sus prácticas y evitar que sus prestaciones se mantengan únicamente por costumbre.
“Vamos a plantear una propuesta de pensar desde las necesidades de la comunidad y no desde la inercia institucional”, anticipó.
Como ejemplo de las posibilidades del trabajo asociativo, destacó la experiencia de Devoto, una localidad cordobesa de menos de 5.000 habitantes que desarrolló una red de cooperativas y mutuales con alcance regional. Allí funcionan, entre otras iniciativas, un supermercado cooperativo, una fábrica textil dedicada a la producción de indumentaria deportiva para clubes y una planta de envases plásticos vinculada a la industria láctea.
Según explicó, el caso demuestra cómo distintas organizaciones pueden complementarse para impulsar actividades productivas, sostener puestos de trabajo y generar un entramado económico solidario que también beneficia a localidades cercanas.
Representantes de ese grupo cooperativo participarán del foro para compartir su experiencia y debatir posibles aplicaciones en La Pampa.
Para Alainez, el desarrollo de las economías locales necesita infraestructura, servicios y oportunidades laborales que permitan a las nuevas generaciones permanecer en sus pueblos sin resignar posibilidades de estudiar, trabajar y crecer.
Salud, empleo y economía circular
Entre las propuestas que podrían analizarse, mencionó la articulación entre cooperativas de servicios, mutuales y otras entidades para ampliar las prestaciones disponibles en localidades pequeñas. Una alternativa sería coordinar visitas periódicas de especialistas médicos o facilitar el traslado de pacientes hacia centros urbanos con servicios de mayor complejidad.
También planteó la posibilidad de impulsar nuevas actividades productivas a partir de necesidades concretas. Como ejemplo, propuso evaluar en General Pico una producción organizada de indumentaria deportiva destinada a abastecer a los clubes de la ciudad. No obstante, señaló que cualquier iniciativa de este tipo debería contemplar las dificultades que atraviesa la industria textil frente a la competencia de los productos importados.
Otro campo de desarrollo es la economía circular. En una provincia con una importante actividad agropecuaria, Alainez consideró que podría explorarse la reutilización de residuos de silo bolsa para fabricar nuevos productos plásticos, tomando como referencia experiencias que ya existen en otras regiones y las capacidades productivas locales.
El programa también incluirá un panel sobre cuidados comunitarios, con especial atención a las personas mayores. El dirigente sostuvo que los cambios en la organización del trabajo y las responsabilidades que afrontan los adultos hacen necesario desarrollar nuevas formas de acompañamiento colectivo.
La propuesta, explicó, debe superar las respuestas limitadas y avanzar hacia actividades que garanticen una atención de calidad, promuevan la participación comunitaria y contemplen las necesidades de quienes requieren cuidados.
La salud mental, el impacto del uso de pantallas durante la adolescencia, las apuestas y el endeudamiento asociado a prácticas de usura serán otros de los temas de debate. Alainez consideró que las organizaciones de la economía social pueden aportar herramientas para abordar estas problemáticas de manera colectiva.
El foro buscará, en definitiva, intercambiar experiencias y construir alternativas que fortalezcan el asociativismo como una vía para atender necesidades sociales, generar empleo y promover el desarrollo de las comunidades.
“Ese es el espíritu del asociativismo, de pensar juntos soluciones a cosas que nos preocupan de nuestra sociedad”, concluyó.

