Fútbol: con Messi como figura, Inter de Miami goleó a Atlanta United por la MLS

Con otra magnífica actuación de Lionel Messi, Inter Miami le ganó 3 a 1 a Atlanta United en el Mercedes-Benz Stadium y sumó su tercer triunfo al hilo en la MLS. El astro argentino participó en el primer tantos, marcado por Germán Berterame, y liquidó la historia con dos verdaderos golazos en una ráfaga en…

Con otra magnífica actuación de Lionel Messi, Inter Miami le ganó 3 a 1 a Atlanta United en el Mercedes-Benz Stadium y sumó su tercer triunfo al hilo en la MLS.

El astro argentino participó en el primer tantos, marcado por Germán Berterame, y liquidó la historia con dos verdaderos golazos en una ráfaga en el complemento, alcanzando los 936 festejos como profesional.

Si bien el equipo del Kily González tomó la iniciativa desde el inicio, tratando de adueñarse de la pelota, le costó generar juego y, principalmente, encontrar a su capitán, que cada vez que participaba levantaba a un público al que no visitaba desde el histórico triunfo de Argentina ante Inglaterra en las semifinales del Mundial.

De hecho, aunque la posesión le pertenecía al conjunto liderado por Messi, las aproximaciones más importantes del primer tiempo le pertencieron al conjunto del Tata Martino, que superó con facilidad la línea de presión de las Garzas pero no mostró precisión para definir en el tramo final de la cancha.

En el duelo de entrenadores rosarinos, Messi aparecía controlado -el arquero Lucas Hoyos tapó su intento de tiro libre- y el juego de Inter Miami no fluía, con Luis Suárez y Germán Berterame algo aislados, pero los tres rioplatenses se juntaron y rompieron el cero en la última de la etapa inicial.

Rodrigo De Paul pasó mitad de cancha con pelota dominada, Berterame pivoteó, Messi cabeceó y Suárez, que se sacó de encima a Paulo Díaz, asistió al delantero de la Selección de México, que con facilidad puso el 1 a 0 (45′).

Y, como quedó claro desde el vamos, eso era lo que necesitaba el partido de cara al complemento. Porque lo que era un juego en el que los equipos no arriesgaban se convirtió en un cotejo de ida y vuelta, con Messi mucho más suelto y ambos llegando al arco rival.

De entrada, Miguel Almirón tuvo una clarísima, pero St. Clair le tapó el mano a mano. Luego, el paraguayo no pudo habilitar a Embolo, el suizo que fue expulsado contra Argentina. Y así como los de Georgia perdonaron, los de Florida empezaron a liquidar el encuentro.

Messi recibió en mitad de cancha, bien tirado a la derecha, tiró una doble pared con Berterame y, fiel a su estilo, marcó un golazo para el 2 a 0 a los 56 minutos. El encuentro se había roto e Inter Miami, aprovechando su jerarquía, empezó a encaminar otra victoria.

Y ni habían pasado cuatro minutos desde esa obra de arte cuando Suárez le tiró un pelotazo al 10, que mano a mano con Junior Alonso hizo estragos en el área rival y volvió a dejar pintada a la defensa para liquidar definitivamente la historia (60′).

A partir de ahí, con el partido definido, el árbitro sancionó un penal para la visita por mano de Paulo Díaz. Messi le dejó la pelota a Suárez, pero finalmente Allen Chapman, a instancias del VAR, anuló la pena máxima por un empujón previo del uruguayo sobre el chileno.

Parecía que Inter Miami conseguiría su tercera valla invicta consecutiva, más cuando el palo salvó a St. Clair de un remate de Edwards, pero Maxi Falcón le cometió un penal a Fafà Picault y el haitiano lo cambió por gol, cumpliendo con la ley del ex (89′).

La última imagen del partido fue una tarjeta amarilla algo exagerada para Messi, pero en definitiva Inter Miami sumó su tercer triunfo al hilo, afirmándose como el escolta de Nashville en la Conferencia Este, ya clasificado a los playoffs pero lejos del líder.

El Atlanta United del Tata Martino, por su parte, se aleja de los playoffs y del play-in: es decimocuarto de 15 equipos, con 30 puntos, cerrando un flojo año.

Inter Miami, que viene de ser campeón de la Campeones Cup, tras vencer a Cruz Azul, cerrará la temporada regular de la MLS enfrentando a New York Red Bulls, Cincinnati, New England Revolution y Charlotte, buscando llegar en la mejor dinámica posible a la postemporada.