Qué es la computación orbital, la apuesta de las grandes empresas para salvar a la IA
A esa estrategia propone instalar infraestructura de procesamiento de datos en satélites equipados con chips avanzados y grandes paneles solares. La inteligencia artificial empuja un problema que ya no se puede disimular: cada nuevo modelo necesita más energía, más servidores y más espacio físico. En ese escenario empezó a tomar forma una idea que hasta hace poco sonaba a ciencia










