El estreno copero de la era Coudet quedó marcado por el enojo de los simpatizantes ante la limitación del acceso al público general.
El debut de River Plate en la Copa Sudamericana 2026 no solo fue noticia por el empate ante Blooming en Bolivia, sino, también, por el fuerte malestar que generó la transmisión del encuentro.
La exclusividad del partido frente al conjunto boliviano por parte de una sola señal de cable (DirecTV) a través del canal DSports y su plataforma de streaming (DGO) disparó una ola de críticas que se convirtió en el eje de la jornada.
Los simpatizantes “Millonarios” utilizaron la red social X para manifestar su descontento ante la imposibilidad de ver el juego por las señales deportivas tradicionales.
El nombre de la empresa prestadora se ubicó rápidamente entre los temas destacados en redes sociales cuando los usuarios denunciaron fallas técnicas y cortes de señal durante el desarrollo del encuentro en Bolivia.
El enojo virtual ya venía escalando desde la previa, cuando se conoció que la compañía había lanzado un abono diferencial para seguir la campaña internacional del equipo de Coudet. A pesar de que los socios contaban con un beneficio para contratar el paquete por un valor de 20.800 pesos, el reclamo masivo se centró en la limitación del acceso para el público general.

