River Plate perdió 1-0 con Tigre por la cuarta fecha del Torneo Clausura. El equipo de Eduardo “Chacho” Coudet no tuvo peso ofensivo y, por un error en la defensa, el conjunto de Diego Dabove se quedó con los tres puntos en su estadio, en Victoria. Andrés Gariano fue cuestionado por Nicolás Otamendi y el banco de la visita, por una jugada en la que reclamaron penal.
A los pocos segundos del comienzo, Tigre sufrió una baja inesperada: el exjugador del club de Nuñez, Gonzalo “Pity” Martínez, sintió una molestia y debió dejar la cancha antes de los 2′. Tiago Serrago ingresó en su lugar, mientras River intentó aprovechar el cambio obligado del rival, aunque ninguno de los dos consiguió imponer condiciones.
A los 10′, River tuvo la primera aproximación clara del encuentro y fue justamente protagonizada por Francisco Ortega, quien hizo su estreno con la camiseta del Millonario. El lateral ganó de cabeza dentro del área que Felipe Zenobio logró controlar sin mayores inconvenientes.
Con el correr de los minutos, el partido se volvió trabado y con escasa profundidad, mientras ambos equipos dividieron demasiado la pelota en la mitad de la cancha. Las defensas no tuvieron grandes complicaciones y los ataques tuvieron dificultades para generar espacios, por lo que los arqueros prácticamente no tuvieron participación durante buena parte de la etapa.
A los 27′ llegó la primera intervención importante de Santiago Beltrán, quien respondió ante un remate lejano de Jabes Saralegui y embolsó la pelota. Tigre consiguió acercarse con una buena ejecución desde afuera del área, aunque el arquero de River controló la situación y mantuvo el cero.
A los 35′, River reclamó penal por una acción sobre Ángel Correa dentro del área. El delantero recibió un pase filtrado, controló la pelota y quedó en medio de dos defensores que lo interceptaron, por lo que cayó al piso, pero Andrés Gariano no sancionó la infracción ni fue llamado por el VAR.
La jugada generó protestas de los futbolistas de River y el encuentro permaneció detenido durante varios minutos, debido a que Correa quedó tendido sobre el césped mientras recibía atención médica. Finalmente, el árbitro dispuso la reanudación mediante un bote a tierra y el marcador continuó 0-0.
En el complemento, el desarrollo mantuvo la misma tónica del primer tiempo, con pocas ideas y sin un dominador claro, aunque Tigre consiguió acercarse con mayor frecuencia. River tuvo algunas aproximaciones a partir de centros y remates bloqueados, mientras la defensa local logró despejar cada intento antes de que pudiera transformarse en peligro.
A los 14′, Jabes Saralegui tuvo una de las mejores oportunidades de Tigre al ingresar con pelota dominada al área, aunque demoró en definir y Lucas Martínez Quarta consiguió bloquear su remate, mientras River respondió con algunos avances pero continuó sin encontrar claridad en los metros finales.
Con River algo más adelantado y en busca del gol, Eduardo Coudet movió el banco a los 31′ con el ingreso de Rafael Santos Borré por Joaquín Freitas, aunque la modificación no logró cambiar demasiado el funcionamiento. Un minuto después, llegó el golpe para el Millonario por un error propio.
A los 32′ , Ignacio Russo aprovechó una pérdida de Aníbal Moreno, quien intentó cambiar el frente de ataque bajo presión y entregó la pelota al delantero de Tigre, que quedó mano a mano con Santiago Beltrán y definió con una sutil vaselina para establecer el 1-0.
Después del gol, Coudet volvió a mover las piezas y mandó a la cancha a Lautaro Pereyra por Tomás Galván, mientras Tigre reforzó su estructura con los ingresos de Federico Álvarez, Santiago González, Nicolás Dubersarsky y Juan Manuel Villalba, y apostó a sostener la ventaja ante un River que intentaba adelantarse sin demasiada claridad.
En el tramo final, River buscó el empate con más ganas que fútbol y encontró una chance concreta a los 41′, cuando Tobías Andrada recibió la pelota en el borde del área y sacó un remate que se fue apenas desviado, mientras Tigre resistía y despejaba cada avance visitante.
Los minutos finales encontraron al conjunto de Núñez lanzado en ataque, aunque sin generar una situación realmente clara, y Tigre aprovechó los espacios para sostener el resultado. Gonzalo Montiel y Nicolás Otamendi debieron intervenir para cortar algunos avances locales, mientras el Matador terminó refugiado cerca de su área y celebró una victoria importante.
La derrota profundizó todavía más el complicado comienzo de River, que acumuló su cuarta caída consecutiva y volvió a quedarse sin marcar, una combinación que expone las dificultades del equipo de Coudet para generar juego y transformar la inversión realizada en refuerzos en resultados dentro de la cancha.
El equipo de Núñez sumó nuevas incorporaciones, pero continúa sin encontrar sociedades ni una identidad futbolística que le permita reaccionar ante la adversidad, mientras el margen para recuperar terreno se reduce rápidamente. En Victoria, incluso un Tigre desgastado por su calendario internacional encontró la manera de aprovechar un error y quedarse con los tres puntos.

