Fútbol: Rosario Central venció a Estudiantes en un partido caliente y se quedó con la Supercopa Internacional

Rosario Central definió la Supercopa Internacional ante Estudiantes en el Estadio Madre de Ciudades y ganó 3-1 con doblete de Ángel Di María en un partido caliente que tuvo un tenso final con encontronazos y expulsiones. El duelo de campeones de fútbol argentino tuvo una nueva edición en Santiago del Estero y en un partido…

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Rosario Central definió la Supercopa Internacional ante Estudiantes en el Estadio Madre de Ciudades y ganó 3-1 con doblete de Ángel Di María en un partido caliente que tuvo un tenso final con encontronazos y expulsiones.

El duelo de campeones de fútbol argentino tuvo una nueva edición en Santiago del Estero y en un partido que tuvo de todo, con un primer tiempo electrizante desde el pitazo inicial.

Tal fue así que Estudiantes consiguió anotar el gol del 1-0 en el primer minuto de acción y con una jugada colectiva que fue muy bien elaborada.

Todo inició con un desborde por izquierda que derivó en el centro. En su zona de confort, Guido Carrillo la bajó al corazón del área chica para la aparición de Castro, el héroe en Brasil ante Corinthians, quien la empujó sin resistencia para el primer gol de la tarde.

Después de la conquista, el partido estuvo demorado durante algunos minutos por la grave lesión de Neves, que cayó duramente sobre su brazo tras buscar la pelota en los aires y debió salir inmediatamente para recibir atención médica.

Cuando el juego volvió en sí, Central fue acomodándose de a poco y acabó el primer tiempo arriba en el marcador gracias a la magia de Ángel Di María.

En primer lugar, el campeón del mundo convirtió el 1-1 con un golazo espectacular de tiro libre que fue al palo de Muslera pero que llevaba una potencia imparable.

Con el empate establecido, el Canalla de Almirón no sacó el pie del acelerador y llegó al segundo gol con una acción que reclamó todo Estudiantes.

Mediante el VAR, el juez decidió sancionar un penal de González Pírez sobre Copetti que no cayó del todo bien en el conjunto platense.

Sin dar marcha atrás, el penal fue concedido y Di María se hizo cargo con una precisa ejecución que engañó al arquero uruguayo.

La bronca de Estudiantes incrementó en el segundo tiempo cuando Verón, jugador de Central, no recibió una segunda amarilla por la infracción que cometió sobre el sector derecho.

La decisión de no amonestar del juez quedó más expuesta aún cuando Almirón sacó a este jugador, que había ingresado en el entretiempo para disputar el complemento.

A diferencia de lo que había sido el primer tiempo, Central mostró una postura mucho más defensiva en la segunda parte y cedió el control de la pelota a un Estudiantes que no pudo materializar la posesión en situaciones claras, exponiéndose a su vez a alguna contra peligrosa.

Mientras el Pincha avanzaba en su postura ofensiva, Almirón optó por una idea más defensiva, reforzando la última línea y prescindiendo de algunos atacantes.

Cerca del final, Estudiantes volvió a molestarse con Darío Herrera ya que consideraron que había una mano dentro del área de Central que, mínimo, debía ser revisada en el VAR.

En la última acción del partido, Estudiantes buscó el empate hasta con Muslera dentro del área y Central lo liquidó de contra con un golazo de Julián Fernández.

Inmediatamente tras la conquista, los jugadores de ambos equipos protagonizaron varios tensos encontronazos que acabaron con expulsiones.

El caos se trasladó hacia zona de vestuarios, con todos los futbolistas corriendo hacia esta dirección para continuar con la disputa. En medio de todo, Juan Sebastián Verón bajó al campo de juego y ordenó la retirada del equipo antes del pitazo final, abriendo paso a los festejos del Canalla.

De esta manera, en un partido que tuvo de todo, Rosario Central celebró la Supercopa Internacional y sumó un nuevo título a su vitrina.